Archivo para Octubre 18th, 2008
El Celta de Vigo aplasta al Benfica endosándole un 7-0
Las noches de absoluto ensueño dentro de las competiciones europeas están al alcance de cualquier equipo, sea modesto o sea de los calificados como grandes. Así lo demostro un club modesto como el Real Club Celta de Vigo que logró endosar en dos ediciones consecutivas una lluvia de goles a su rival en su visita al estadio de Balaidos. En la temporada 1998/99, durante la segunda participación de los vigueses en Europa, goleó a los rumanos del Arges Dacia Pitesti un 7-0 pero un año más tarde hizo lo propio con un club de los históricos en Europa: el Benfica de Portugal, un doble campeón de Europa. El Celta ‘obsequio’ con una lección de fútbol y goles a su hinchada a la vez que avisaba del peligro ‘celtiña’ en el continente.

El ruso del Celta de Vigo Valery Karpin, izquierda, supera en velocidad al jugador del Benfica Ricardo Rosas. Foto: Reuters
El Celta barrió del césped a un desconocido Benfica con un juego de otra galaxia y le endosó un severo varapalo que dejó la eliminatoria vista para sentencia. La presión en todo el campo del equipo visitante hizo daño durante los primeros diez minutos. Los jugadores célticos se aturullaron, cogieron respeto al rival y fueron incapaces de superar con garantías el entramado lisboeta.
Pero esta sensación de impotencia no duró mucho. Poco a poco, Mostovoi y Karpin fueron tomando la batuta del centro del campo y el Celta se sobrepuso a ese temor inicial para dar comienzo a un recital de fútbol que acogotó al líder de la liga portuguesa.
El conjunto celeste llegaba al área cada vez con más peligro y en una jugada que casi acaba en gol, el rechace fue controlado por Gustavo López con rapidez y el defensor entró a por todas sin poder evitar el contacto con la pierna del argentino.
El correspondiente penalti anotado por Karpin destapó definitivamente el tarro de las esencias futbolísticas de los célticos con Mostovoi de fantástico director de orquesta e inventor de pases inverosímiles.
A los 29 minutos, Makelele efectuó una magnífica jugada personal con el apoyo del ruso y anotó el segundo. La avalancha celeste no se quedó ahí. Al Benfica no le quedó más remedio que abrirse en busca de un tanto y el Celta encontró un filón.
Karpin por dos veces tuvo opción de marcar antes de que Mario Turdó deleitara al público con una sensacional parábola por encima del portero alemán Robert Enke tras un servicio medido, como no, de Aleksander Mostovoi.

Alexander Mostovoi del Celta de Vigo, izquierda, pugna por un balón con un jugador del Benfica. Foto: AP Photo
La fiesta en la grada celeste no se hizo esperar ante los ocho mil portugueses en completo silencio y uno de los jugadores bandera del equipo aquella temporada, el lateral Juanfran, cabeceó con contundencia un perfecto saque de esquina de Gustavo López.
La primera parte se despidió con una sensación mágica y un Benfica vulgarizado por su rival. Tan solo las internadas del checo Poborsky inquietaron levemente la portería de Dutruel que no tuvo necesidad de intervenir en el juego.
En la segunda parte más de lo mismo. Durante cinco minutos el Benfica apretó un poco más e intentó redimirse pero no bastó. El Celta sacó inmenso rendimiento de sus oportunidades de gol y apuntilló definitivamente a un rival hecho un guiñapo.
La última media hora sobró. El Celta redujo una marcha y el conjunto luso se conformó con que el desastre no pasara a mayores proporciones.
RC Celta – SL Benfica (7-0)
Jueves, 25/11/1999 (21:30 h)
Estadio Balaídos (Vigo): 32.000 espectadores.
Árbitro: Paul Durkin (ENG). Mostró tarjeta amarilla a Cáceres, Juanfran, Tomás, Andrade y Ronaldo.
Goles: 1-0 Karpin [p.] 16′; 2-0 Makélélé 30′; 3-0 Turdó 39′; 4-0 Juanfran 42′; 5-0 Turdó 50′; 6-0 Karpin 54′; 7-0 Mostovoj 61′.
RC Celta: Richard Dutruel; Juan Velasco, Fernando Gabriel Cáceres, Goran Đorović, Juanfran García (Pablo Coira 66′); Claude Makélélé, Everton Giovanella, Valerij Karpin, Aleksandr Mostovoj (Tomás Hervás 75′), Gustavo Adrián López; Mario Héctor Turdó (Benedict McCarthy 57′). Entrenador: Víctor Fernández.
SL Benfica: Robert Enke; Luís Filipe Andrade, Paulo Sérgio Madeira, Ronaldo Guiaro, Ricardo Rojas (Bruno Miguel Basto 53′); José António Calado (Sebastián Cruzado ‘Chano’ 63′), Sergij Kandaurov (Tahar El-Khalej 46′), Karel Poborský, João Pinto, Nuno Ricardo Oliveira ‘Maniche’; Nuno Gomes. Entrenador: Jupp Heynckes.
El Athletic Club cosecha un valioso empate sin goles en Anfield en la Copa de Europa
Este domingo, 19 de octubre, se cumplirán 25 años de la disputada del partido correspondiente a la ida de la segunda eliminatoria de la Copa de Europa entre el Liverpool FC y el Athletic Club de Bilbao. El club bilbaíno dirigido por Javier Clemente regresaba a la máxima competición continental veintiséis años después de haberlo hecho tras su primera participación en la temporada 1956/57 tras lograr su primer título de Liga del ‘doblete’ que obtuvo en la década de los ochenta. Tras remontar la primera eliminatoria en San Mamés doblegando al campeón de Polonia, el Lech Poznan, el sorteo no fue nada benevolente con los leones al tocarles en suerte el campeón inglés liderado por el jugador escocés Kenny Dalglish.
El Athletic acudió a esta cita esperanzado de resolver la eliminatoria en el partido de vuelta a celebrar en el estadio de San Mamés y evitar recurrir al cualquier tipo de fortuna como sucedió 15 años atrás, cuando el propio Javier Clemente iniciaba su corta carrera como futbolista, el equipo bilbaíno logró eliminar de la Copa de Ferias a un Liverpool que ya entonces comenzaba a ser citado entre los más potentes equipos de mundo. Aquel 2 de octubre de 1968 el Athletic eliminaba en la Copa de Ferias a los ingleses gracias a un sorteo mediante una moneda. El capitán rojiblanco, Koldo Aguirre, eligió apropiadamente el color agraciado.
Por otro lado, seguía coleando el tema de la lesión de Goiko al argentino Maradona. Casi un mes antes, el 24 de septiembre, el central rojiblanco rompía los ligamentos del tobillo izquierdo de la estrella blaugrana en una terrible entrada que le costó una sanción de 18 partidos aunque posteriormente fue rebajada por el Comité de Apelación en diez encuentros. Por dicha acción la prensa sensacionalista británica calificado a Goikoetxea como el ‘carnicero de Bilbao’. Además, en el campeonato liguero a los bilbaínos le costaba marcar goles como ocurrrió en sus compromisos ante el Real Mallorca y el RCD Espanyol.

Los rojiblancos De Andrés (izquierda), Liceranzu (de espaldas) y Goikoetxea (derecha) rodean a dos delanteros del Liverpool. Foto: Diario AS
El balón echó a rodar y contempló un monólogo del club inglés ante un Athletic quien, a base de una sólida defensa, sin apenas buscar la portería rival al contraataque, consiguió dejar a cero su portería tras 90 minutos de asedio. El Liverpool, sin muchos recursos, se dedico a buscar la portería de Zubizarreta colgando balones altos a sus delanteros, dando así facilidades a los centrales bilbaínos en su labor de achique.
Si los ‘reds’ superaron a los leones en el campo de juego, en el juego táctico Javier Clemente le ganó la partida al veterano técnico Joe Fagan. En la víspera del choque, Clemente dejaba entrever el conservadurismo en su sistema táctico cuando explicó que no incluiría en el once inicial a “dos hombres técnicos”, por lo que Manu Sarabia sería el único referente en ataque y no estaría acompañado en la punta por Argote.
En la crónica del partido el diario “El País” lo explicaba de esta forma:
Con un solo as en la baraja y, como mucho, una pareja de cincos, el míster del Athlétic le ganó la partida de póker al veterano Joe Fagan. Ése es su mérito, porque ganar con póker de ases lo hace cualquiera. Astutamente, Clemente supo sacar el máximo rendimiento a sus no muy brillantes cartas, prolongando la incertidumbre hasta el último segundo, como quien guarda un naipe secreto.
Según fueron transcurriendo los minutos, el encuentro encumbró a la dupla de centrales Iñigo Liceranzu y Andoni Goikoetxea contra la cual morían todos los ataques del Liverpool gracias a su serio trabajo defensivo que mantuvo imbatida la portería de Zubizarreta. La labor de contener los ataques del Liverpool no se quedó centrado en la pareja de defensas centrales sino en el resto del equipo. Brilló de manera especial Txema Noriega, quien lucho infatigablemente en el centro del campo en la pelea de balones, en detrimento de un ‘apagado’ Sarabia.
Los minutos fueron pasando mientras los jugadores rojiblancos de dedicaban a contemporizar y a realizar numerosas pérdidas de tiempo en su afán de llevarse para el encuentro de vuelta un resultado positivo. En cambio, el Liverpool siguió fiel a su guión consistente en presionar en todo el campo y mandar balones sobre el área rojiblanca, y no demostró en ningún momento disponer de otros recursos para perforar la portería del Athletic.
El desenlace de la eliminatoria se pospuso para dos semanas más tarde en La Catedral…
Liverpool FC – Athletic Club de Bilbao (0-0)
Miércoles, 19/10/1983 (19:30 h).
Anfield Road (Liverpool): 33.063 espectadores.
Árbitro: Paolo Bergamo (ITA).
Liverpool FC: Bruce Grobbelaar; Phil Neal, Mark Lawrenson, Alan Hansen, Alan Kennedy; Sammy Lee, Graeme Souness, Kenny Dalglish, Craig Johnston; Ian Rush, Michael Robinson. Entrenador: Joe Fagan
Athletic Club de Bilbao: Andoni Zubizarreta; Santiago Urquiaga, Íñigo Liceranzu, Andoni Goikoetxea, Miguel de Andrés, José María Núñez (Luis de la Fuente 46′); Juan José Elguezábal, José Ramón Gallego, Ismael Urtubi; Manu Sarabia (Estanislao Argote 68′), Txema Noriega. Entrenador: Javier Clemente