Archivo para Diciembre 2008
El Real Madrid golea al Partizan de Belgrado el día de Navidad en los cuartos de final de la Copa de Europa
El día de Navidad del año 1955 contemplo un segundo partido continental. Tras el encuentro matinal en el campo de Les Corts entre el FC Barcelona y la selección de Copenhague perteneciente a la Copa de Ciudades en Ferias, se disputó otro vespertino de los cuartos de final de la recién creada Copa de Europa en el estadio de Chamartín entre el Real Madrid y el Partizan de Belgrado.

El extremo izquierdo, Paco Gento, cae al suelo tras entrarle un defensa yugoslavo y cuando se disponía a tirar a portería.
Se rozó el lleno en el estadio del Real Madrid en una tarde soleada y con temperatura primaveral. Los madrileños lograron una amplia y merecida victoria ante un rival que decepcionó por completo. Era la primera vez que se veía jugar en España a un equipo yugoslavo, que llegaba con la vitola de un conjunto potente con velocidad y profundidad en sus acciones. Pero lo cierto es que aquella tarde se vió a un conjunto lento y con una concepción de juego típicamente centroeuropea: gran elaboración de sus jugadas y protección del balón con el cuerpo.
Tardó el Madrid en entrar en acción. Al principio, los madrileños se quedaron un tanto estáticos al ver el juego desarrollado por los yugoslavos, pasándose la pelota, sin perderla y con precisión. Fue un comienzo algo engañoso, ya que la situación inicial hacía temer un escalabro para los blancos. Mandaba y dominaba el Partizan creando situaciones de peligro ante la meta de Alonso. Su delantero centro, Miloš Milutinović, disparo en un par de ocasiones pero sus chuts salieron desviados. Además consiguió dos goles que fueron anulados ambos por fuera de juego. Esta situación duró poco. En el minuto 13, Castaño abandona su posición de extremo para marcar el primer gol de la tarde tras recoger el pase suave de cabeza de Olsen.
El tanto cambio la decoración del partido. El Madrid fue encontrando su fútbol mientras el Partizan evidenciaba que buena parte del equipo estaba cansado. Dos hombres se echaron a sus espaldas el peso del juego de los madrileños: Zárraga y Olsen. Su gran labor de anticipación, ganando siempre la acción por rapidez, en las disputas de la pelota y en los lanzamientos a puerta permitieron al Real Madrid jugar con un ritmo rápido que desarboló por completo al equipo yugoslavo. Los laterales del Partizan veían cómo una y otra vez los extremos blancos, Castaño y Gento, les superaban. El segundo gol no tardó en llegar. Nuevamente Castaño aprovechó un error garrafal de un defensor, que no cortó un pase cruzado de Di Stefano, para batir al meta Stojanović.
Según transcurrían los minutos, el terreno de juego fue poniéndose algo pesado por las lluvias caídas en los días anteriores, pero el Real Madrid siguió con su juego veloz al que contribuían de forma especial sus extremos bien acompañados por Rial y Olsen, los cuales crearon diversas ocasiones de gol ante la portería del Partizan. A falta de siete minutos para llegar al descanso, un saque de esquina sacado por Castaño fue rematado por Gento con un disparo raso a través de una muralla de jugadores para establecer el 3-0 en el marcador. Heliodoro Castaño, un jugador modesto que jugaba habitualmente como reserva dotada de gran velocidad y una fenomenal visión de juego, demostró que podía tener un hueco en el once titular con esta estelar actuación.

El balón alcanza las mallas de la portería del Partizan tras superar un bosque de piernas de los defensores yugoslavos. Foto: As.
Después del descanso el equipo rival dominó el juego y presionó el área madrileña, pero sin tirar a puerta. Y así continuó hasta que la fuerza física les acompañó, la unidad del conjunto quedó rota hasta el punto que no llegaron a disparar entre los tres palos. El Real Madrid supo, como en la primera parte, cerrar perfectamente los caminos hacia su portería y aguntó sin problemas hasta que pasó al contraataque. El último gol llegó mediada la segunda mitad. El Real Madrid ponía cerco al área del Partizan, un despeje de la defensa es recogido por Muñoz que envía el balón de nuevo al área donde lo recoge Di Stéfano, que tras uno de sus característicos cambios de pie con el balón para lograr el desmarque, se queda solo ante el portero para batirlo (4-0). Tras el gol, los blancos fueron los dueños absolutos del campo hasta el pitido final.
Sin duda, los cuatro goles que marcó el Real Madrid fueron cuatro mazazos que recibieron sobre sus cabezas los jugadores y técnicos yugoslavos. Lo más extraordinario de todo es que si Olsen y Rial hubieran aprovechado dos magníficas oportunidades de marcar a puerta vacía, el Real Madrid habría quitado definitivamente de la cabeza de los yugoslavos la más remotada esperanza de superar la eliminatoria o forzar un desempate. Los madrileños estaban más cerca de las semifinales en la noche de Navidad.
Real Madrid CF – FK Partizan (4-0)
Domingo, 25/12/1955 (15:45 h).
Santiago Bernabéu (Madrid): 105.532 espectadores.
Árbitro: Edouard Harzic (FRA).
Goles: 1-0 Castaño 13’; 2-0 Castaño 24’; 3-0 Gento 38’; 4-0 Di Stéfano 70’.
Real Madrid CF: Juan Adelarpe Alonso; José Becerril, Marcos Alonso ‘Marquitos’, Rafael Lesmes; Miguel Muñoz, José María Zárraga; Heliodoro Castaño, Roque Germán Olsen, Alfredo di Stéfano, José Héctor Rial, Francisco Gento. Entrenador: José Villalonga.
FK Partizan: Slavko Stojanović; Bruno Belin, Branko Zebec, Ratko Čolić; Prvoslav Mihajlović, Božidar Pajević; Marko Valok, Stjepan Bobek, Miloš Milutinović, Tomislav Kaloperović, Anton Herceg. Entrenador: Aleksandar Tomašević.
Cuando las competiciones europeas tenían su hueco… por Navidad: El Barcelona gana cómodamente en su debut europeo
La llegada de las entrañables fechas navideñas al mundo del fútbol supone hoy en día un parón total en la competición oficial, no sólo a nivel doméstico sino también a nivel internacional, con las excasas excepciones del fútbol inglés, escocés u holandés. En España, el periodo navideño en los últimos años se está convirtiendo en un coto repleto de descafeinados encuentros amistosos entre un buen ramillete de selecciones autonómicas y que no atraen al estadio gran número de aficionados. Estos encuentros poco tienen que ver con los habituales encuentros amistosos navideños que los clubes españoles disputaban cuando llegaba el parón navideño en la competición liguera en la década de los años 50. Se trataban esencialmente de medir sus fuerzas frente a equipos foráneos, evitando perder la forma durante el forzado periodo vacacional, y de ofrecer un ‘regalo’ a todos sus aficionados. Este tipo de encuentros fueron desapareciendo según fueron transcurriedo los años a lo que hoy conocemos: un terreno baldío durante al menos dos largas semanas.
El blog Europaenjuego retorna en el tiempo hasta finales del mes de diciembre del año 1955. En aquellos días, dos equipos se preparaban para algo más que la ‘pachanga’ tradicional con la que celebraban la Navidad, un encuentro internacional y oficial ante su público. El FC Barcelona, designado para representar a la Ciudad Condal en la primera edición de la Copa de Ciudades de Ferias, recibía en su primer partido de competición europea a la selección de Copenhague mientras que el Real Madrid disputaba su segundo partido como local de la también recién creada Copa de Europa de Clubes ante el Partizan de Belgrado, dentro de los cuartos de final de esta competición.
En este primer capítulo recordaremos lo ocurrido por orden cronológico comenzando con el bautismo continental del FC Barcelona…
El estreno en el nuevo torneo de la Copa de Ciudades de Ferias para los blaugranas no pudo ser más brillante al lograr una cómoda ventaja de cara al partido de vuelta venciendo a la selección de Copenhague por seis goles a dos. El Barcelona dominó prácticamente en casi todo el encuentro a un equipo rival cuyo rendimiento fue flojo. El equipo danés formado por un conglomerado de jugadores ‘amateurs’ pertenecientes a siete clubes vio mermado su rendimiento por la escasa preparación que del choque realizaron ya que la competición hacía semanas que había concluido y no habían podido entrenar por las inclemencias del invierno nórdico.
El FC Barcelona saltó al mítico campo de Les Corts vistiendo el color blanco de la selección de la ciudad en lugar de los azulgrana de todos sus componentes y silbado por parte de sus aficionados. El partido careció de emoción debido al dominio de los blaugranas sobre los futbolistas daneses que se hizo patente en el minuto 8 cuando Areta recibe un servicio de Kubala y aprovechando el error de un defensa fusila al meta rival. Tres minutos más tarde, Areta marca el segundo gol tras un centro de Tejada.

Fotografia de un once inicial del FC Barcelona antes del inicio de un partido durante la temporada 1955-56.
Tras los dos primeros tantos, los barcelonistas se relajan, se nivela el juego y la selección de Copenhague se estira creando escasas jugadas de peligro. Tras un disparo del uruguayo Ramón Alberto Villaverde que el meta Henriksen desvía a córner se produce la mejor jugada danesa. El interior derecho remata alto una buena acción de su extremo que obliga al Barcelona a despertar de su momentáneo letargo. Seguidamente, Villaverde vuelve a probar al meta danés con una gran parada y un remate de Kubala es repelido por el travesaño. El acoso ofrece sus frutos en el minuto 34 cuando Justo Tejada aprovecha una confusión entre el portero y Nielsen para marcar el tercer tanto.
El partido entra en unos minutos de alternativas de ambos equipos hasta que en el minuto 40 llega el cuarto gol blaugrana. Villaverde realiza una gran jugada personal y empalma un tiro que bate a Henriksen. Durante los últimos minutos de la primera parte el Barcelona sigue con su dominio y Manchón está a punto de lograr el quinto tanto. Su disparo es repelido por el pie del portero danés.
Tras el descanso, el partido prosigue con la misma tónica. Es anulado un gol a Kubala por fuera de juego mientras que en la otra portería Ramallets corta un centro peligroso al área. A los doce minutos y tras un pase de Villaverde, Kubala empalma un gran chut que se cuela en la meta del equipo de Copenhague (5-0). Poco después, Lundberg desperdicia una clara ocasión de gol y en el contragolpe posterior Manchón falla otra buena oportunidad. La insistencia del FC Barcelona en buscar la meta rival le causa el primer disgusto cuando en un contraataque Brugué derriba a Lundberg dentro del área. El propio delantero danés lanza el penalti y bate a Ramallets.
Una vez superado el ecuador de la segunda mitad el Barcelona comienza a acusar el cansancio por lo que el juego se nivela y permite a los daneses la obtención de su segunda diana, un gran gol. A los 29 minutos en otra internada por la banda izquierda, Lundberg realiza un centro-chut que se cuela por la escuadra izquierda de Ramallets (5-2).
En el cuarto de hora final, los blaugranas bajan los brazos y su juego está dominado por la apatía. A pesar de ello, logran el sexto gol a los 36 minutos en un centro de Villaverde que es rematado de cabeza por Tejada dentro del área pequeña. Los últimos minutos están repletos de ocasiones para ambos equipos que pudieron alterar el marcador. Tras una ocasión desperdiciada por el extremo derecho danés, llega una sucesión de oportunidades para los catalanes. Primero Henriksen detiene un tiro de Villaverde, más tarde Areta remata de cabeza por el encima del larguero y finalmente, Tejada estrella un disparo en el poste. Así se llegó al final con el merecido resultado de seis goles a dos favorable al Barcelona en su primera actuación en el Torneo de Ciudades en Feria.
FC Barcelona – København Select XI (6-2)
Domingo, 25/12/1955 (11:45 h).
Les Corts (Barcelona): 27.750 espectadores.
Árbitro: Armando Marchetti (ITA).
Goles: 1-0 Areta 8′; 2-0 Areta 11′; 3-0 Tejada 34′; 4-0 Villaverde 40′; 5-0 Kubala 57′; 5-1 Lundberg [pen.] 65′; 5-2 Lundberg 75′; 6-2 Tejada 80′.
FC Barcelona: Antonio Ramallets; José Seguer, Gustavo Biosca (Joaquín Brugué 46′), Sigfrido Gracia; Andrés Bosch, Juan Segarra; Justo Tejada, Ramón Alberto Villaverde, Esteban Areta, Ladislao Kubala, Eduardo Manchón. Entrenador: Franz Plattko.
København Select XI: Per Henriksen (BK Frem); Erik Køppen (KB), Verner Nielsen (Akademisk BK), Flemming Nielsen (B93); John Jørgensen (Skovshoved IF), Børge Christensen (B93); Ejnar Jensen (Vanløse IF), Jørgen Jacobsen (B93), Ove Andersen (Brønshøj Boldklub), Knud Lundberg (Akademisk BK), Holger Seebach (Akademisk BK). Entrenador: Oscar Olsen.
Historia de la Copa de la UEFA (XIV): el Real Madrid consigue el ‘doblete’ a base de remontadas

Ricardo Gallego porta el trofeo de vencedores de la Copa de la UEFA dando la vuelta olímpica al Bernabéu tras derrotar al Videoton húngaro.
El Real Madrid regresaba a lo más alto de la escena futbolística europea diecinueve años después de levantar su último título: la Copa de Europa de 1966, su sexto trofeo. Además, el club blanco lograba por primera vez que la Copa de la UEFA fuese a parar a un club español, algo que con su competición predecesora – la Copa de Ciudades de Feria – estuvo muy ligada a España gracias a los séis títulos logrados por FC Barcelona, Valencia CF y Real Zaragoza. El Real Madrid demostró nuevamente su hegemonía continental al ser el primer equipo en adjudicarse dos Copas de la UEFA de forma consecutiva, olvidando las amargas derrotas en dos de las finales de la década de los años 80: la final de la Copa de Europa de 1981 y la de la Recopa de Europa en 1983.
La mezcla de veteranía con jugadores como Miguel Ángel, San José, Juanito o Santillana junto a los nuevos valores de la cantera madridista, popularmente conocida como la “Quinta del Buitre”, con Michel, Butragueño, Sanchís, Pardeza y Martín Vázquez, dio sus frutos en una trayectoria que estuvo más llena de espínas que de flores en el camino. Los malos resultados en los partidos jugados a domicilio eran superados con grandes goleadas siempre al amparo del estadio Santiago Bernabeu repleto por sus aficionados. Había nacido lo que posteriormente fue bautizado como el ‘Miedo escénico’.

Emilio Butragueño, izquierda, lanza a portería rodeado de defensores del RSC Anderlecht con Carlos Alonso Santillana en el suelo.
Los madrileños iniciaron su andadura goleando al Wacker Innsbruck austriaco por 5 goles a cero en el Bernabeu para posteriormente sufrir para eliminar al Rijeka yugoslavo. Tras perder en tierras dalmatas por 3-1, el Real Madrid vencía en los últimos minutos del partido de vuelta por tres goles a cero a un equipo que perdió a tres jugadores expulsados. En la tercera ronda ocurrió una de las grandes remontadas europeas, tras caer en Bruselas ante el Anderlecht por 3-0, los blancos vencían en Chamartín por 6 goles a 1 con tres tantos de Butragueño y dos de Valdano.
Información detallada en este tema publicado:
En los cuartos de final, el Real Madrid eliminaba al vigente campéon el Tottenham Hotspur gracias un único gol del defensa inglés Steve Perryman en propia puerta en el partido de ida disputado en Londres. Ésta era la primera derrota europea de los Spurs en su estadio. El partido de vuelta, muy igualado, terminó con un empate sin goles y, nuevamente, Perryman fue triste protagonista al ser expulsado. El último obstáculo para la final fue el Inter de Milán liderado por el alemán Karl-Heinz Rummenigge, el irlandés Liam Brady y el italiano Alessandro Altobelli. Los dos últimos lograron los goles del triunfo del Inter en la ida disputada en San Siro. La derrota, el mal juego del Real Madrid y el escándalo en un hotel milanés tras el partido costaron la destitución del técnico Amancio Amaro. El habitual ‘apagafuegos’ de la Casa Blanca, Luis Molowny, se hizo cargo del equipo para vencer a los italianos en la vuelta por tres goles a cero, tantos de Santillana (2) y Míchel.
Su rival en la final fue un desconocido equipo procedente del centro de Europa: el Videoton Székesfehérvár de Hungría. Eliminó en la primera ronda a Dukla de Praga por un resultado global de 1-0, y en la siguiente ronda superó al Paris Saint Germain al que ganó en el Parque de los Príncipes por 2 goles a 4 y en la vuelta por la mínima, un partido que tuvo que repetirse al día siguiente debido a la intensa niebla que cubrió el campo en la víspera y con los húngaros dominando el marcador (2-0). En tercera ronda apeó al Partizan de Belgrado gracias al tanteo del partido de ida, donde el Videoton barrió a los yugoslavos por 5 goles a cero gracias a cuatro tantos de su delantero József Szabó, ya que en la vuelta perdió por 2-0. En los cuartos de final eliminó al Manchester United en la tanda de penaltis tras concluir ambos encuentros con similar marcador (1-0) y en las semifinales los goles húngaros logrados en los minutos finales de ambos encuentros le dieron el pase a la final en detrimento del NK Željezničar de Sarajevo. (3-1 y 2-1).

Imagenes del partido de ida disputado en Hungria. En la superior, remate de cabeza de Santillana que logra el segundo gol del Real Madrid. En la inferior, jugadores del Videoton rematan dentro del área madrileña un balón aéreo. Foto: As.
El partido de ida de la final evidenció las diferencias existentes entre los dos equipos. Por un lado, el Videoton, no pudo con la responsabilidad de estar en la gran final estando muy por debajo de su juego y sin responder a las expectativas creadas sobre un equipo que había dejado en la cuneta a clubes de gran importancia en el continente. Por otro lado, el Real Madrid, más curtido en las batallas europeas, desarrollo un juego controlado con dominio del balón y gran pegada en los metros finales. Así el resultado final, de 0-3, dejo patente un claro triunfo madridista. Desde el primer minuto la meta madrileña no pasó por ningún apuro gracias a la labor del alemán Uli Stielike en el mediocampo y de un Sanchis pletórico en defensa. La posesión del balón recayó en todo momento en el Real Madrid y pronto se tradujo, pasada la media hora de juego, en el primer gol del partido al culminar Michel de una gran volea desde la frontal del área un pase de Ricardo Gallego. Al regreso del descanso, el Videoton salió enrabietado y espoleado por su público bullicioso pero pronto su reacción se fue apagando gracias al control del juego por parte del Real Madrid que ‘mató’ el encuentro en el cuarto de hora final. Michel tras realizar una pared con Butragueño centra para que remate Santillana el segundo gol en el minuto 76. Cuando el reloj llegaba al minuto 90, se produce un contragolpe entre Michel y Juanito, éste centra a Valdano que marca a placer el tercer tanto.
Videoton SC – Real Madrid CF (0-3)
Miércoles, 8/05/1985 (20:00 h).
Sóstói út (Székesfehérvár): 30.000 espectadores.
Árbitro: Michel Vautrot (FRA). Amonestó a Horváth (30′).
Goles: 0-1 Míchel 32′; 0-2 Santillana 76′; 0-3 Valdano 89′.
Videoton SC: Péter Disztl; István Borsányi, László Disztl, József Csuhay, Gábor Horváth; István Pálkovics, Tibor Végh (capitán), Géza Wittman, Imre Vadász; György Nováth (László Gyenti 66′), Győző Burcsa. Entrenador: Ferenc Kovács.
Real Madrid CF: Miguel Ángel González; Manolo Sanchis, Uli Stielike, José Antonio Camacho (capitán); Isidoro San José, Miguel Porlan ‘Chendo’, Ricardo Gallego, José Miguel González ‘Míchel’; Emilio Butragueño (Juan Gómez ‘Juanito’ 80′), Carlos Alonso Santillana (José Antonio Salguero 86′), Jorge Alberto Valdano. Entrenador: Luis Molowny.

Incursión de José Antonio Camacho por banda frente a un defensor del Viodeoton durante el partido de vuelta de la final. Foto: As
El partido de vuelta de la final estuvo marcado por la falta de tensión existente tanto en las gradas como sobre el césped. El Real Madrid, sabedor de poseer el título gracias al extraordinario resultado obtenido en tierras húngaras, dejo jugar al Videoton en un partido lento y soso. Los húngaros, recuperados de las cuatro bajas del partido de ida, lavaron su imagen en el estadio Bernabeu gracias a su victoria por la mínima. Un derrota injusta para los madrileños que vieron como primero Valdano fallaba un penalti, desviado por el portero Péter Disztl, que señaló el árbitro por un agarrón de Végh a Butragueño dentro del área en el minuto 7 y posteriormente el juez de línea no dio validez un gol de Butragueño por encontrarse en un inexistente fuera de juego. El Real Madrid fue superior en todas sus líneas ante un rival conformista pero dejo escapar el triunfo, a falta de tres minutos para la conclusión, Lajos Májer se escapó del marcaje de Camacho para lograr el gol de la victoria.
Real Madrid CF – Videoton SC (0-1)
Miércoles, 22/05/1985 (21:00 h).
Santiago Bernabéu (Madrid): 98.300 espectadores.
Árbitro: Alexis Ponnet (BEL). Amonestó a Camacho, Horváth y Szabó.
Goles: 0-1 Májer 87′.
Real Madrid CF: Miguel Ángel González; Miguel Porlan ‘Chendo’, Uli Stielike, Manolo Sanchis, José Antonio Camacho (capitán); Isidoro San José, Ricardo Gallego, José Miguel González ‘Míchel’; Emilio Butragueño, Carlos Alonso ‘Santillana’, Jorge Alberto Valdano (Juan Gómez ‘Juanito’ 58′). Entrenador: Luis Molowny.
Videoton SC: Péter Disztl; Tibor Végh, József Csuhay, László Disztl, Gábor Horváth; Győző Burcsa, Ferenc Csongrádi (capitán) (Géza Wittman 58′), Imre Vadász; Lajos Májer, József Szabó, György Nováth (István Pálkovics 52′). Entrenador: Ferenc Kovács.

Los jugadores del Real Madrid junto a su entrenador Luis Molwny celebran sobre el cesped del Olympiastadion de Berlín la consecución de la Copa de la UEFA. Foto: Getty Images.
El vigente campeón de la pasada temporada volvió a adjudicarse el título por segundo año consecutivo algo que no conseguía un equipo, el Valencia CF, desde hacía 23 años cuando la competición se denominaba Copa de Ferias. El Real Madrid estaba liderado por una más consistente ‘Quinta del Buitre’ que se reforzó durante el verano con el fichaje del delantero mexicano Hugo Sánchez. Sin embargo, el camino hacia la final fue tan tortuoso como en la pasada campaña, repleto de remontadas y afianzando la clasificación en el estadio Santiago Bernabéu. Su primer rival, el AEK de Atenas, vio cómo tras vencer en la ida sucumbía en Madrid por un marcador de cinco goles a cero. En segunda ronda, el Chernomorets Odessa soviético era incapaz de perforar la portería madrileña en el partido de vuelta disputado a orillas del Mar Negro tras caer en la ida por la mínima (2-1). En la tercera ronda llegó la siguiente remontada ante el Borussia Mönchengladbach, tras perder en Alemania por cinco goles a uno con un valioso tanto de Rafael Gordillo, el Real Madrid vencía en la vuelta por 4-0 con sendos goles de Valdano y Santillana, el último llegaba cuando el partido expiraba.
En los cuartos de final, el Real Madrid fue emparejado con el Neuchatel Xamax suizo liderado por un ex-madridista, Uli Stielike, al que superó con cierto problemas. Ganó en el Bernabéu por 3-0 y conservó la ventaja en la vuelta cayendo por dos goles a cero. Las semifinales fueron caprichosas y se repitió la eliminatoria de la pasada campaña, los blancos volvían a medirse con el Inter de Milán. En el Giuseppe Meazza, el Real Madrid sucumbe por tres goles a uno y en la vuelta necesita de la prórroga para eliminar a los italianos. Dos goles de Santillana en el tiempo suplementario permite al Real Madrid defender su título.
Su rival es el 1.FC Köln alemán que cuenta en sus filas con cuatro internacionales por Alemania Federal: el portero Harald Schumacher, el centrocampista Thomas Häßler y los delanteros Pierre Littbarski y Klaus Allofs. En su camino hacia la final se deshace en primer lugar del Sporting de Gijón al que vence en el estadio El Molinón (1-2) tras empatar ambos en la ida a cero goles. En la segunda ronda, supera con facilidad al Bohemians de Praga (8-2 en el computo global) y en la tercera sufre para doblegar al Hammarby sueco por un sólo gol de diferencia. En los cuartos de final elimina con facilidad al Sporting portugués y en las semifinales ante el Waregem belga. El artífice del éxito del equipo de Colonia es su delantero Allofs que logra siete dianas en ambas eliminatorias.

El mexicano del Real Madrid Hugo Sánchez pugna por un balón largo con la defensa del 1.FC Köln durante el partido de ida de la final de la Copa de la UEFA.
A semejanza con la pasada edición de la Copa de la UEFA, el Real Madrid dejó sentenciada la final en su partido de ida disputado en el estadio Santiago Bernabéu por un contundente marcador de 5 goles a 1. Los blancos, en su partido 200 en competición europea, acudieron con cuatro bajas sensibles en defensa ante un conjunto alemán – el Colonia – que había sido su bestia negra en las pasadas eliminatorias. El Real Madrid salió buscando la meta rival desde el inicio pero los alemanes maniataron el juego ofensivo blanco gracias al marcaje pegajoso sobre los delanteros madrileños. Cuando se cumplía la media hora de juego el Colonia logró adelantarse en el marcador tras un contragolpe de Bein por banda izquierda que cede a Klaus Allofs y, tras deshacerse de Salguero con un túnel, bate a Agustín con un disparo con la zurda desde el punto de penalti.
La reacción del Real no se hizo esperar, incrementó velocidad a su juego y acorraló a los alemanes con envíos al área, y el gol del empate tardó 10 minutos en llegar. Juanito bota una falta, peina Gordillo y Valdano remata pero Schumacher rechaza y Hugo Sánchez lo aprovecha para empatar el partido. Tres minutos después Gordillo de un gran cabezazo y tras un falta lanzada por Juanito adelanta al Madrid. Antes del descanso, el Colonia goza de una oportunidad para empatar, Bein supera a Agustín pero Camacho salva bajo los palos. Tras el descanso el Real Madrid sigue buscando perforar la portería alemana gracias al ansia ofensiva que Gordillo contagia a sus compañeros. En el minuto 52, Butragueño roba el balón a un defensa en la línea de fondo, se lo pasa a Gordillo que lo cede a Valdano para que fusile a Schumacher. Los jugadores blancos siguieron buscando más goles de renta para el partido de vuelta pero los contragolpes alemanes causan más de una ocasión de peligro hasta que en los minutos finales Hugo Sánchez y Butragueño deciden destapar el ‘tarro de las esencias’. En el minuto 85, Steiner pierde un balón y Valdano logra el cuarto tanto. Cinco minutos después el recién ingresado al terreno de juego Santillana le gana la acción a su marcador en un envío largo, y bate a Schumacher a media salida.
Real Madrid CF – 1. FC Köln (5-1)
Miércoles, 30/04/1986 (21:00 h).
Santiago Bernabéu (Madrid): 85.000 espectadores.
Árbitro: George Courtney (ENG).
Goles: 0-1 Allofs 29′; 1-1 Hugo Sánchez 38′; 2-1 Gordillo 42′; 3-1 Valdano 51′; 4-1 Valdano 85′; 5-1 Santillana 90+’.
Real Madrid CF: Agustín Rodríguez; Jesús Ángel Solana, José Antonio Salguero, José Antonio Camacho (capitán); Rafael Martín Vázquez (Carlos Alonso Santillana 82′), José Miguel González ‘Míchel’, Juan Gómez ‘Juanito’, Rafael Gordillo; Jorge Alberto Valdano, Hugo Sánchez, Emilio Butragueño. Entrenador: Luis Molowny.
1. FC Köln: Harald Anton Schumacher; Karl-Heinz Geils, Andreas Gielchen, Paul Steiner, Dieter Prestin; Ralf Geilenkirchen, Mathias Hönerbach, Uwe Bein (Thomas Häßler 71′), Olaf Janßen; Klaus Allofs (capitán), Pierre Littbarski (Norbert Dickel 84′). Entrenador. Georg Kessler.

Remate de cabeza y celebración del alemán Bein tras batir por primera vez la meta del Real Madrid durante el partido de vuelta de la final de la Copa de la UEFA. Foto: As.
El partido de vuelta de la final se disputó en Berlín ya que el estadio de Colonia se encontraba cerrado por sanción de la UEFA. Desde el pitido inicial el Colonia buscó desesparadamente la remontada conociendo el excaso bagaje de los madrileños lejos de la capital de España. Los blancos de dedicaron a ceder el terreno y a cerrarse frente a la portería defendida por Agustín, por lo que los extremos alemanes creaban jugadas de peligro por las bandas de forma constante. En el ecuador de la primera mitad el Colonia se adelantó al cabecear Bein a la escuadra izquierda un envío de Jansen. El tanto coincidió con la lesión de Hugo Sánchez que dejó como único punta a Emilio Butragueño, por lo que a partir de entonces no llegó con peligro a la meta germana.
El Colonia buscó de forma desesperada tras el descanso la meta rival pero aduciendo de ideas en ataque. En una falta al borde del área, Allofs tocó sobre Littbarski y su disparo fue desviado por Agustín por encima del larguero. Posteriormente, Maceda arrebató el balón de las botas de Allofs cuando el delantero alemán iba a marcar. El técnico del Colonia, Kessler viendo la apatía y conformismo del Real Madrid, reforzó el ataque de su equipo dando entrada a Pizanti, y tras una ocasión desperdiciada por Littbarski fue Geilenkirchen el que lograba el 2-0 en el minuto 72. Los minutos finales fueron de gran agobio y de infarto para los madrileños. El Colonia se volcó de forma agobiante ante la meta de Agustín que salvó un gol tras rechazar con el cuerpo un tiro de Geilenkirchen pero el marcador no se alteró.
1. FC Köln – Real Madrid CF (2-0)
Miércoles, 6/05/1986 (20:15 h).
Olympiastadion (Berlin): 19.100 espectadores.
Árbitro: Robert Valentine (SCO). Amonestó a Geils (8′), Hönerbach (17′), Steiner (73′), Valdano (29′) y Míchel (80′).
Goles: 1-0 Bein 23′; 2-0 Geilenkirchen 72′.
1. FC Köln: Harald Anton Schumacher; Dieter Prestin, Andreas Gielchen, Karl-Heinz Geils (Robert Schmitz 83′); Ralf Geilenkirchen, Paul Steiner, Uwe Bein, Mathias Hönerbach; Pierre Littbarski, Klaus Allofs (capitán), Olaf Janßen (David Pizanti 58′). Entrenador. Georg Kessler.
Real Madrid CF: Agustín Rodríguez; Miguel Porlan ‘Chendo’, Antonio Maceda, Jesús Ángel Solana, José Antonio Camacho (capitán); José Miguel González ‘Míchel’, Ricardo Gallego, Jorge Alberto Valdano, Rafael Gordillo; Emilio Butragueño (Juan Gómez ‘Juanito’ 87′), Hugo Sánchez (Carlos Alonso Santillana 20′). Entrenador: Luis Molowny.
Historia de la Copa de la UEFA (XIII): El Tottenham vuelve a adjudicarse el trofeo evitando el ‘doblete’ del Anderlecht belga
Tras el éxito de los suecos del IFK Göteborg en la pasada edición, un nuevo país como Bélgica logró adjudicarse por primera vez la Copa de la UEFA gracias al triunfo de su club más laureado internacionalmente. El Anderlecht conquistó las Recopas europeas de 1976 y 1978 gracias a una excelente plantilla de jugadores dirigidos por el mago Raymond Goethals. El técnico belga dejó paso en el banquillo a un aventajado alumno: Paul van Himst, considerado como uno de los mejores futbolistas belgas de la historia.
Bajo su dirección y gracias a la nutrida generación de talentos liderada por Juan Lozano, hijo de emigrantes españoles en Bélgica y nacido en la localidad de Coria del Río, el Anderlecht se hizo con el título en 1983 y un año después la tanda de penaltis les impidió lograr un ‘doblete’ sin precedentes en esta competición.
En la final se toparía con uno de los clubes grandes en el continente: el Benfica lisboeta dirigidos desde el banquillo por el vigente entrenador campeón, el sueco Sven Göran Eriksson. Tras adjudicarse dos Copas de Europa, los portugueses retornaban a una final europea quince años después de perder la final de la Copa de Europa en el estadio de Wembley ante el Manchester United de Matt Busby.
El RSC Anderlecht obtiene una cómoda clasificación para la final eliminando a todos sus rivales con solvencia gracias a su poderío en su terreno de juego. Así, en las primeras rondas supera al FC Kuopio finlandés, al Oporto y al FK Sarajevo yugoslavo. En cuartos de final apea al Valencia CF dirigido por Miljan Miljanić en la ida y por Koldo Aguirre en la vuelta, ambos encuentros con victorias belgas, y en las semifinales doblega con facilidad a los modestos checos del Bohemians de Praga.
Por su parte, el Benfica aterriza en la final sin conocer la derrota en Europa en toda la temporada aunque las eliminatorias son sufridas para los lisboetas. El Real Betis Balompié es el primer equipo en ser eliminado con idéntico marcador en ambos partidos (2-1 para los portugueses). En las sucesivas rondas apean al Lokeren belga, al FC Zurich suizo y a la Roma. En las semifinales, y como su rival en la final, derrota con muchas complicaciones al modesto equipo rumano Universitatea de Craiova gracias al doble valor de los goles logrados en campo rival. En el encuentro de vuelta, celebrado en Rumania, un tanto de Zoran Filipović sella el pase de los lisboetas para la final.

El delantero danés del Anderlecht, Kenneth Brylle Larsen, consigue el gol de la victoria de los belgas sobre el Benfica en el partido de ida de la final. Foto: As.
El partido de ida de la final no se disputó en el habitual estadio del Anderlecht sino que se desplazó al Heysel con mayor capacidad de espectadores. Éste se inició con diez minutos de retraso causados por el saludo con el que el rey Balduino de Bélgica recibió a ambos equipos y al trío arbitral. En el encuentro, los belgas fueron muy superiores al Benfica aunque esta superioridad no quedó reflejada en el marcador final. Desde el inicio el Anderlecht atacó constantemente y en ocasiones de forma alocada mientras los lusos aguardaban su oportunidad al contragolpe. El juego pausado y de toque del Benfica fue adueñándose del partido hasta que llegó el único gol. En el minuto 30 de juego, el delantero danés Brylle Larsen remataba con la cabeza a la red un centro de Vercauteren. El tanto espoleó más al Anderlecht que siguieron gozando de diversas ocasiones de gol, pero fueron incapaces de volver a batir a Bento. Tras regresar del descanso, el equipo belga intentó aumentar su ventaja pero volvió a recurrir a un juego alocado que permitió al Benfica, con un hombre menos desde el minuto 71 por la expulsión de José Luís, acercarse a la meta de Munaron con cierto peligro. La falta de puntería de ambos equipos dejó un marcador abierto para el partido de vuelta. Con su gol Brylle rompía la racha de imbatibilidad europea de Eriksson de 22 partidos.
RSC Anderlechtois – SL Benfica (1-0)
Miércoles, 4/05/1983 (20:00 h).
Heysel (Bruselas): 58.000 espectadores.
Árbitro: Bogdan Dochev (BUL). Amonestó a: De Groote, José Luís y Pietra. Expulsó a José Luís (min. 71).
Goles: 1-0 Brylle Larsen 30′.
RSC Anderlechtois: Jacques Munaron; Wim Hofkens, Luka Peruzović, Morten Olsen, Michel de Groote; Per Frimann-Hansen, Juan Lozano, Ludo Coeck; Frank Vercauteren (capitán), Erwin van den Bergh (Alex Czerniatynski 78′), Kenneth Brylle Larsen. Entrenador: Paul van Himst.
SL Benfica: Manuel Galrinho Bento; Minervino José Lopes Pietra, Humberto Manuel Jesús Coelho (capitán), José Luís Silva, Shéu Han; Carlos Manuel Correia, Fernando Albino de Sousa Chalana, Diamantino Manuel Fernandes, João António Ferreira Resende Alves; Frederico Nobre (António José Bastos Lopes 78′), Zoran Filipović (Tamagnini Manuel Gomes ‘Nené ‘ 68′). Entrenador: Sven-Göran Eriksson.
El Anderlecht logró un valioso empate en el encuentro de vuelta de la final planteando el encuentro de forma ofensiva donde tuvo un papel excepcional la figura del jugador hispano-belga Juan Lozano, quien llevó la batuta en el centro del campo y logró el valioso gol del triunfo.
La salida de los belgas fue fulgurante y sorprendio con su juego por las bandas en todo momento al Benfica que contó con una línea defensiva excesivamente nerviosa. El primer aviso llegó en el minuto 3 de juego cuando el capitán Vercauteren batió al meta Bento, pero el árbitro anuló el tanto por fuera de juego. Según fueron transcurriendo los minutos el Benfica logró asentarse sobre el terreno de juego y creo ocasiones de gol. La primera llegó en el minuto 18 cuando Carlos Manuel realizó un lanzamiento desviado. Sin embargo, el tanto no llegaría hasta un cuarto de hora después cuando Sheu sorprendió a la defensa belga e igualar la elimiantoria.
El gol dio alas a los lusos que dominaron aún más el partido, creando más ocasiones de gol ante un Anderlecht que jugó con una defensa adelantada y saliendo al contraataque. En uno de ellos llegó el gol del empate. Corría el minuto 38 cuando Vercauteren realiza una gran jugada, dribla a varios rivales en el centro del campo y manda un balón en profundidad sobre Lozano para que éste marque de cabeza.
Tras el descanso, Eriksson dio entrada al yugoslavo Filipović en detrimento de Shéu, máximo goleador en la competición, y trato de dar mayor velocidad al juego benfiquista pero esta estrategio no ofreció los frutos deseados (dos tantos) ya que el Anderlecht contuvo todos los ataques del equipo lisboeta. A pesar de ello, el Benfica gozó de oportunidades para batir a Munaron como en el minuto 63, cuando el árbitro anuló un gol a Filipović por fuera de juego, y en los minutos finales en el lanzamiento de una falta desde el borde del área belga cuyo lanzamiento salió por encima del travesaño.
SL Benfica – RSC Anderlechtois (1-1)
Miércoles, 18/05/1983 (20:30 h).
Estádio da Luz (Lisboa): 80.000 espectadores.
Árbitro: Charles Corver (NED).
Goles: 1-0 Shéu 32′; 1-1 Lozano 38′.
SL Benfica: Manuel Galrinho Bento; Minervino José Lopes Pietra, Humberto Manuel Jesús Coelho (capitán), António José Bastos Lopes, António Augusto da Silva Veloso (João António Ferreira Resende Alves 62′); Carlos Manuel Correia, Glenn Peter Strömberg, Fernando Albino de Sousa Chalana; Shéu Han (Zoran Filipović 51′), Diamantino Manuel Fernandes, Tamagnini Manuel Gomes ‘Nené’. Entrenador: Sven-Göran Eriksson.
RSC Anderlechtois: Jacques Munaron; Luka Peruzović, Walter de Greef, Hugo Broos, Morten Olsen; Michel de Groote, Juan Lozano, Frank Vercauteren (capitán); Per Frimann-Hansen, Ludo Coeck, Erwin van den Bergh (Kenneth Brylle Larsen 70′). Entrenador: Paul van Himst.

A la izquierda, Tony Parks, el guardameta del Tottenham junto a su compañero el capitán Graham Roberts, a la derecha, se erigieron en los héroes de su equipo. Foto: Getty Images.
El Anderlecht estuvo a punto de entrar en la historia por ser el primer club en ganar dos Copas de la UEFA de forma consecutiva. A pesar de perder a su principal figura, Lozano, traspasado al Real Madrid por una cantidad récord, los belgas muy pronto hallaron a su recambio: Enzo Scifo, que lideró al club de Bruselas a una nueva final. En ella, el portero titular el mítico Ray Clemence, fichado del Liverpool en esa misma temporada, no pudo jugarla por lesión pero su sustituto Tony Parks, fue el héroe para que los Spurs le arrebatasen la Copa de la UEFA al Anderlecht. El trofeo regresó a su ‘primera casa’ donde estuvo en 1971, el Tottenham lograba su segunda UEFA tras el Liverpool y el Borussia de Mönchengladbach.
Los ingleses no pasaron por grandes dificultades para llegar a su tercera final de esta competición. Arrancaron su andadura goleando al Drogheda United irlandés al que endosó un resultado global de 14-0 y doblegando con comodidad al Feyenoord de Rotterdam. En los octavos de final se deshizó por la mínima (2-1 en el global) del Bayern de Munich gracias a un tanto de Falco cuando concluía el partido de vuelta disputado en Londres, en los cuartos de final superó al Austria de Viena y en las semifinales sufrió para vencer al Hajduk Split yugoslavo gracias al valor de los goles marcados como visitante.
La trayectoria del Anderlecht para repetir su presencia en la final fue muy sufrida y años más tarde se conoció que quedó salpicada por un soborno del club belga al árbitro del partido de vuelta de la semifinal: el español Emilio Guruceta Muro. En la primera eliminatoria ganó al Bryne noruega de forma solvente como hizo con su segundo rival el Banik Ostrava checoslovaco. Sin embargo, superaría las siguientes rondas venciendo siempre por la mínima a sus rivales. En los octavos de final eliminó al RC Lens francés, en los cuartos al Spartak de Moscú y en las controvertidas semifinales al Nottingham Forest inglés.

RSC Anderlecht y Nottingham Forest protagonizaron una muy igualada semifinal que se desniveló en las polémicas decisiones arbitrales.
En el partido de ida disputado en Nottingham los ingleses vencieron por 2-0 gracias a dos goles de Hodge. El Forest, que había iniciado la década de los años ochenta ganando dos Copas de Europa, se encontraba muy cerca de buscar su tercer título continental sin embargo en el encuentro de vuelta, y con polémico arbitraje de Guruceta, los belgas dieron la vuelta a la eliminatoria y se impusieron por tres goles a cero. El Anderlecht recortó distancia en el minuto 18 con un tanto de Scifo y en la segunda mitad igualaron la eliminatoria gracias a un penalti marcado por Brylle Larsen tras una falta inexistente dentro del área del Nottingham. Los minutos finales contemplan un gol anulado por un inexistente fuera de juego del defensa Paul Hart y el tanto de la clasificación para la final logrado por Vandereycken.
Sin embargo, casi trece años después se destapa la ‘caja de los truenos’, el peor escándalo para hundir la Copa de la UEFA. En febrero de 1997 Jean Elst, un desconocido intermediario belga, aseguró en una radio que, a petición del Anderlecht, sobornó con un millón de francos belgas de la época (alrededor de 27.000 euros) al árbitro español “para amañar el resultado del encuentro”. Además Elst poseía varias cintas grabadas que demostraban la veracidad de sus acusaciones. Con la ayuda de otro intermediario, René Van Aeken, Elst chantajeó durante los años posteriores a esta eliminatoria a los directivos del Anderlecht.

La imagen del árbitro español Emilio Guruceta Muro quedó salpicada tras destaparse un supuesto soborno por parte del Anderlecht del cual no pudo defenderse al fallecer diez años antes.
Según su propia confesión ante la justicia belga, consiguió que durante esos años el club belga le pagara en total 20 millones de francos belgas (algo más de medio millón de euros) a cambio de su silencio. El presidente del Anderlecht, Roger Vanden Stock, reconoció que su padre, presidente del club entre 1974 y 1996, había sido “víctima de la situación” y que había cedido al chantaje. Sin embargo, Roger Vanden Stock negó en redondo que la compra del partido se hubiera realizado. Según él, “mi padre quiso defender los intereses del club y por eso aceptó una situación injusta. Es evidente que si hubiera acudido directamente a la policía se hubieran creado sospechas sobre él y sobre el Anderlecht para siempre”.
Ninguna reclamación o investigación pudieron establecerse contra el árbitro Guruceta, ya que había perecido en un accidente de automóvil ocurrido en Huesca el 25 de febrero de 1987 cuando acudía a dirigir un partido entre el Osasuna y el Real Madrid.
Más tarde, el Comité Ejecutivo de la UEFA decidió suspender por un año de las competiciones europeas al Anderlecht por “razónes éticas y morales que se desprenden de los incidentes acaecidos en 1983 y 1984 relativos al soborno de árbitros. También se ha considerado, que Constant Vanden Stock, antiguo presidente del Anderlecht, admitió recientemente ante un tribunal civil belga que había pagado en 1984 un millón de francos belgas (alrededor de 27.000 euros) al árbitro español José Emilio Guruceta Muro”.

El defensa del RSC Anderlecht, el danés Morten Olsen (derecha), bate al meta del Tottenham, Tony Parks. Foto: As.
Un fan inglés muerto y más de cien arrestados fue el balance previo al partido de ida de la final. Pese al amplio dispositivo de seguridad de la policía belga, los aficionados británicos, en un buen número ebrios, se enzarzaron a lo largo de la jornada en un rosario de peleas en bares y otros establecimientos públicos. En una de ellas, el propietario de un pub, Albert Neuckermans, de 32 años, disparó sobre el joven de 18 años Brian Fallagham, causándole la muerte de forma instantánea.
En el terreno deportivo, el Tottenham logró un empate a goles en el estadio del Anderlecht. Los ingleses maniataron gran parte de la capacidad ofensiva belga gracias un fuerte sistema de contención en el centro del campo. En los primeros 45 minutos, el equipo local puso cerco a la portería del meta inglés Parks pero la defensa de los Spurs se mostró insuperable. Tras el descanso, se adelantó el Tottenham al rematar el central Paul Miller de cabeza un saque de esquina lanzado por Mike Hazard. Tras el gol, los ingleses se olvidaron de la portería rival y se dedicaron a conservar la ventaja en el marcador ante un Anderlecht cuyo nivel físico iba decreciendo a pasos agigantados. Sin embargo, y a falta de cinco minutos para el final del choque, el defensa danés Morten Olsen aprovechaba un rechace de Parks tras un disparo de Vercauteren para lograr el empate definitivo y una ligera ventaja para el equipo londinense de cara al partido de vuelta que no podría disputarlo el capitán de los Spurs Steve Perryman por acumulación de amonestaciones.
RSC Anderlechtois – Tottenham Hotspur FC (1-1)
Miércoles, 9/05/1984 (19:30 h).
Parc Astrid / Constant vanden Stock (Bruselas): 35.000 espectadores.
Árbitro: Bruno Galler (SWI). Amonestó a Perryman y Stevens.
Goles: 0-1 Miller 58′; 1-1 Olsen 85′.
RSC Anderlechtois: Jacques Munaron; Walter de Greef, Morten Olsen (capitán), Michel de Groote, Georges Grün; Wim Hofkens, René Vandereycken, Vincenzo Scifo, Erwin van den Bergh (Frank Arnesen 85′); Alex Czerniatynski (Frank Vercauteren 85′), Kenneth Brylle Larsen. Entrenador: Paul van Himst.
Tottenham Hotspur FC: Tony Parks; Danny Thomas, Paul Miller, Chris Hughton, Graham Roberts; Steve Perryman (capitán), Mike Hazard, Gary Stevens (Gary Mabbutt 81′), Tony Galvin; Mark Falco, Steve Archibald. Entrenador: Keith Burkinshaw.
El encuentro de vuelta de la final estuvo repleto de un juego de gran calidad y grandes dosis de emoción. El titulo de la Copa de la UEFA se decidió por primera vez en la fatídica suerte de la tanda de penaltis. Los primeros 45 minutos fueron muy parejos y dieron paso a una segunda parte en la que el Anderlecht comenzó jugando mejor que los ingleses. En el minuto 60, Czerniatynski adelantó en el marcador a los belgas tras recibir un pase de Olsen. El tanto obligó al técnico del Tottenham, Keith Burkinshaw, a introducir en el campo al argentino Osvaldo Ardiles y a Ally Dick que dieron mayor profundidad al juego ofensivo de los londinenses. A falta de seis minutos para la conclusión, el capitán Graham Roberts lograba empatar el partido tras un disparo al poste de Ardiles y forzar una prórroga que no desniveló el marcador, por lo que hubo de recurrirse a los lanzamientos desde el punto de penalti, en los cuales el Anderlecht falló en dos ocasiones por sólo una de los Spurs. El capitán Graham Roberts recogía el segundo trofeo de campeón de la Copa de la UEFA delante de un alegre y vociferante White Hart Lane.
Tottenham Hotspur FC – RSC Anderlechtois (1-1)
Miércoles, 23/05/1984 (20:00 h).
White Hart Lane (Londres): 46.258 espectadores.
Árbitro: Volker Roth (FRG).
Goles: 0-1 Czerniatynski 60′; 1-1 Roberts 84′.
Tanda de penaltis (4-3): 1-0 Roberts; 1-0 Olsen [parado] / 2-0 Falco; 2-1 Brylle Larsen / 3-1 Stevens; 3-2 Scifo / 4-2 Archibald; 4-3 Vercauteren / 4-3 Thomas [parado]; 4-3 Guðjohnsen [parado].
Tottenham Hotspur FC: Tony Parks; Danny Thomas, Paul Miller (Osvaldo César ‘Ossie’ Ardiles 72′), Graham Roberts (capitán), Chris Hughton; Gary Mabbutt (Ally Dick 72′), Mike Hazard, Gary Stevens, Tony Galvin; Mark Falco, Steve Archibald. Entrenador: Keith Burkinshaw.
RSC Anderlechtois: Jacques Munaron; Wim Hofkens, Georges Grün, Walter de Greef, Morten Olsen, Michel de Groote; Frank Arnesen (Arnór Guðjohnsen 77′), Frank Vercauteren (capitán), Vincenzo Scifo; Alex Czerniatynski (Kenneth Brylle Larsen 104′), René Vandereycken. Entrenador: Paul van Himst.
El Athletic se despide de la Liga de Campeones con una victoria ante el Galatasaray
Cuando se cumplen 10 años desde el último partido del Athletic Club de Bilbao, rememoramos aquella histórica fecha para los aficionados bilbaínos. El subcampeonato de liga logrado la campaña 1997/98 permitió a los ‘leones de San Mamés’ tomar parte en la Liga de Campeones tras superar el escollo del Dinamo de Tbilisi en la fase previa. Encuadrado en el grupo B junto a Juventus, Galatasaray y Rosenborg, al Athletic le fue esquiva la buena suerte. Demostró ser superior al resto de sus rivales pero le costó muy cara la falta de oficio que demostró como en las derrotas en Estambul y Turín. Llegó a la última jornada eliminado pero venció ante un rival con serias opciones a continuar en la competición, dejando la máxima competición del continente con la cabeza bien alta.

El jugador del Galatasaray Gica Hagi controla el balón rodeado de los defensores del Athletic Iñigo Larrainzar (izquierda) y Txomin Nagore (derecha). Foto. Reuters
Un gol de Julen Guerrero al borde del descanso cercenó las opciones con las que contaba el aquel día penoso Galatasaray para clasificarse, por primera vez en la historia del fútbol turco, para los cuartos de final de la Liga de Campeones. El tanto logrado por el encorajinado capitán del Athletic de Bilbao sirvió, además de para reivindicarse de nuevo ante el técnico Luis Fernández en una época de falta de sintonía entre ambos, para que el equipo vasco consiguiese la única victoria en este su primer paso por la nueva máxima competición continental. La primera parte apenas ofreció el gol de Guerrero, ya cuando se acababa, y un remate de cabeza con el que Jorge Pérez puso fin a la mejor jugada de los primeros 45 minutos.
El tanto del capitán del Athletic, muy aplaudido por un San Mamés a medio llenar, llegó como consecuencia de un robo de balón al borde del área visitante, en una jugada en la que Guerrero se mostró mucho más vivo que un muy ingenuo Fatih. El cabezazo de Jorge Pérez, muy bien ejecutado, aunque sin mucha fuerza, fue el colofón a la combinación que inició Javi González con una apertura a la banda derecha y que continuó Larrainzar con un espléndido centro. Tan escaso bagaje de la primera mitad no hizo sino desnudar a un Galatasaray increíblemente ineficaz e inoperante, incapaz de hacer frente como debía al que se presentaba como uno de los partidos más importantes de la historia del fútbol turco.
El Athletic, plagado de reservas en el centro del campo y en los extremos, bastante hizo con mantener cierta motivación y la concentración suficiente en un choque en el que sólo estaba en juego premiar a sus animosos aficionados con la única victoria en este su primer paso por la Champions League. La segunda parte empezó más movida, ya que en el minuto tres Ezquerro tuvo la posibilidad de sentenciar al equipo turco, pero el riojano, en su línea de toda la temporada, no fue capaz de superar a Taffarel en un uno contra uno.

A la izquierda, el defensa del Athletic Iñigo Larrainzar intenta cortar el avance del jugador del Galatasaray Hasan Sas. Foto: Reuters.
Un cabezazo suave de Guerrero, un tiro flojo de Hagi, varios corners a favor de uno y otro equipo, un lanzamiento de Ezquerro que buscaba la escuadra izquierda de la meta de Taffarel y la exhibición de las primeras tarjetas del suizo Meier sirvieron para que no decayese mucho un partido que, por momentos, parecía más amistoso que decisivo. A ocho minutos del final, una caída del delantero Arif dentro del área local dio pie a cierta polémica, pero Meier no observó pena máxima. Un barullo ante Imanol Etxeberria, desaprovechado por los de Terim, y un postrero lanzamiento de Hagi, fueron las primeras y casi únicas ocasiones de gol del Galatasaray. De ahí hasta el final, mucho malos modos visitantes, producto de su desesperación e impotencia, y un cabezazo alto de Okan que terminó con las ilusiones de los aficionados gualdirrojos y con las esperanzas turcas de tener el próximo año dos equipos en la Liga de Campeones.
Athletic Club de Bilbao – Galatasaray SK (1-0)
Miércoles, 9/12/1998 (20:45 h).
San Mamés (Bilbao): 19.000 espectadores.
Árbitro: Urs Meier (SWI). Amonestó a Nagore, Suat, Okan y Umit.
Goles: 1-0 Guerrero 44′.
Incidencias: Se guardó un minuto de silencio en memoria de Aitor Zabaleta, hincha de la Real Socidad que fue asesinado el día anterior en los exteriores del estadio Vicente Calderón de Madrid, antes del partido de la Copa de la UEFA entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad.
Athletic Club de Bilbao: Imanol Etxeberría; Íñigo Larráinzar, Carlos García, Patxi Ferreira, Aitor Larrazábal; Jorge Pérez (Mikel Lasa 74′), Txomin Nagore (César Fernández 84′), Felipe Guréndez, Javi González (Joseba Etxeberría 77′); Julen Guerrero, Santi Ezquerro. Entrenador: Luis Fernández.
Galatasaray SK: Cláudio André Mergen Taffarel; Ümit Davala, Fatih Akyel, Gheorghe Popescu, Iulian Sebastian Filipescu; Okan Buruk, Tolunay Hakki Kafkas (Vedat İnceefe 66′), Suat Kaya (Burak Akdiş 66′), Hasan Gökhan Şaş (Emre Belözoğlu 80′); Gheorghe Hagi, Arif Erdem. Entrenador: Fatih Terim.





