Historia de la Copa de la UEFA (XVIII): Juventus, Inter de Milán y Parma dan un nuevo ‘triplete’ para Italia

Getty Images.

El capitán de la Juventus FC, Roberto Baggio, recoge el trofeo de vencedores de la Copa de la UEFA. Se trata del tercero para el equipo turinés. Foto: Getty Images.

Tras el triunfo del Ajax de Amsterdam en la pasada edición, Italia volvió a recuperar el trofeo de la Copa de la UEFA y lo hizo logrando un histórico segundo ‘triplete’. En esta ocasión, tal éxito llego de la mano de la Juventus de Turín, del Inter de Milán y de un nuevo valor en el fútbol transalpino: el Parma  AC, que en unos pocos años pasó de ser un equipo regional a uno que se codeaba con los grandes de Europa.

En 1993 la ‘Vecchia Signora’ lograba su tercer título en esta competición liderados por un jugador Roberto Baggio, fichado a golpe de talonario de la Fiorentina, equipo al que derrotó en su última final en la Copa de la UEFA y por su técnico Giovanni Trapattoni, un entrenador experimentado que lograba su título número 25 sumando sus éxitos como futbolísta y desde el banquillo. La Juventus poseía un equipo con un tremendo potencial ofensivo con jugadores como Dino Baggio, Andreas Möller, Gianluca Vialli, Fabrizio Ravanelli y Pierluigi Casiraghi. Se enfrentó en la gran final a un equipo procedente de una Alemania unida que si bien había cosechado en los primeros años de la década de los 90 éxitos en el terreno de selecciones nacionales no había logrado despuntar en las competiciones de clubes. Bajo la dirección de un jóven técnico como Ottmar Hitzfeld junto la grandes de actuaciones de su centrocampista Michael Zorc y los goles del delantero suizo Stéphane Chapuisat lograron hacerse un hueco entre los grandes del fútbol europeo y germano.

La trayectoria de la Juventus de Turín hacia la final no tuvo excesivos sobresaltos, mas bien se puede califacarse como cómoda. Comenzó vapuleando en la primera ronda a los chipriotas del Anorthosis de Famagusta a los que derrotó con un resultado global de 10-1. En la segunda ronda eliminó con dificultades al Panathinaikos griegos gracias a un solitario gol del inglés David Platt en el minuto 68 del partido de ida celebrado en Atenas y vencer con comidad al Sigma Olomouc checo en la tercera ronda (7-1 en el marcador global). En la ida de los cuartos de final, la Juventus perdió su único partido en la competición al caer por la mínima (2-1) ante el Benfica de Portugal.

Onze Mondial / Alain Gadoffre.

El delantero suizo del Borussia Dortmund Stéphane Chapuisat, derecha, controla el balón perseguido por el defensa del AJ Auxerre William Prunier. Foto: Onze Mondial / Alain Gadoffre.

Los lusos marcaron dos goles obra de Vítor Paneira pero los rossoneri acortaron distancia gracias un penalti transformado por Vialli. En la vuelta la Juve sentenció con un contundente marcador de 3-0. En las semifinales, se medirían a uno de los dos equipos franceses supervivientes y que se mostraron como las grandes sorpresas del torneo: el París Saint Germain que venía de eliminar en los cuartos al Real Madrid. En la ida disputada en Turín, los franceses se adelantaron en el marcador gracias a un tanto del liberiano George Weah pero en la segunda mitad los italianos remontaban gracias a dos goles de Roberto Baggio. En el Parque de los Príncipes, la eliminatoria se mantuvo emocionante e igualada hasta que en el cuarto de hora final un nuevo gol de Roberto Baggio daba el pase a la final.

Por su parte, el Borussia Dortmund mostró en todas las eliminatorias ser un bloque sólido, rápido y peligroso que se mostró muy superior en su terreno de juego. En la primera ronda doblegó al Floriana maltés por un global de 8-2. En la segunda ronda el Celtic de Glasgow pierde en ambos encuentros, 1-0 en Alemania y 1-2 en Escocia. En la eliminatoria el suizo Chapuisat logra dos tantos. El Real Zaragoza es la siguiente víctima del Borussia al que le derrota en la ida disputada en el Westfalenstadion por 3-1, mientras que en la vuelta pierde por la mínima en La Romareda (2-1). En los cuartos de final elimina a la Roma con la que pierde en la ida (1-0) en la capital italiana pero en el encuentro de vuelta lo derrota por 2-0 con goles de Schulz y Sippel. Finalmente, en las semifinales debe recurrir a la agónica tanda de penaltis para apear al AJ Auxerre francés, al que derrota en Alemania en el primer partido por 2-0 con tantos de Karl y Zorc pero en el partido de regreso, los galos igualan el marcador de ida gracias a los goles de Martins y del holandés Verlaat. La eliminatoria se decide en los penalties (5-6).

As.

El italiano Antonio Conte (izquierda) del Juventus FC despeja el balón de forma acrobática ante la presencia del delantero del Borussia Dortmund, Stéphane Chapuisat. Foto: As.

La Juventus de Turín dejó sentenciada la final de la Copa de la UEFA tras lograr una victoria a domicilio ante el Borussia Dortmund. A pesar que a los dos minutos los alemanes se adelantaron en el marcador, el tanto resultó ser un espejismo pues los turineses se mostraron muy superiores. Michael Rummenigge inauguró el marcador al aprovechar un pase de Poschner, que se había colado por la banda izquierda aprovechando un tremendo agujero en la defensa italiana. El gol hizo al Borussia encerrarse en su área en parte condicionado por el planteamiento conservador de Hitzfeld que colocó al suizo Chapuisat como único referente atacante. Poco a poco, la Juventus se adueñó del partido y en sólo cuatro minutos dio la vuelta al marcador. En el minuto 26, en una jugada ensayada de falta, Dino Baggio recorta hacia su izquierda y coloca el balón lejos del alcance de Klos. En el 30, Vialli deja sentado a su par y cuelga el balón hacia el área, donde Roberto Baggio lo baja con el pecho y bate nuevamente al portero alemán. Hitzfeld intentó aportar más mordiente a su equipo con la entrada de Mill en la segunda parte, pero ya estaba casi todo sentenciado porque la Juventus pudo jugar como más le convenía, siempre a favor de corriente y controlando el partido. Aún cayó el tercer gol del lado italiano, obra nuevamente de Roberto Baggio mediante un disparo a la media vuelta.

BV Borussia 09 – Juventus FC (1-3)
Miércoles, 5/05/1993 (20:15 h).
Westfalenstadion (Dortmund): 40.000 espectadores.
Árbitro: Sándor Puhl (HUN). Amonestó a Rummenigge, Conte y Marocchi.
Goles: 1-0 Rummenigge 2′; 1-1 D. Baggio 26′; 1-2 R. Baggio 30′; 1-3 R. Baggio 74′.

BV Borussia 09: Stefan Klos; Uwe Grauer, Bodo Schmidt, Thomas Franck (Frank Mill 46’), Stefan Reuter; Michael Lusch, Michael Zorc (capitán) (Steffen Karl 70’), Michael Rummenigge, Gerhard Poschner, Knut Reinhardt; Stéphane Chapuisat. Entrenador: Ottmar Hitzfeld.

Juventus FC: Angelo Peruzzi; Marco de Marchi, Júlio César da Silva, Jürgen Kohler, Massimo Carrera; Antonio Conte, Roberto Baggio (capitán) (Paolo di Canio 76’), Dino Baggio, Giancarlo Marocchi; Andreas Möller (Roberto Galia 88’), Gianluca Vialli. Entrenador: Giovanni Trapattoni.

As.

El centrocampista Dino Baggio (derecha) del Juventus FC realiza un centro al área ante la presión de un defensa del BV 09 Borussia Dortmund. Foto: As.

La Juventus logró ser el primer equipo en conquistar el tercer título de la Copa de la UEFA tras volver a derrotar con claridad al Borussia Dortmund ante los casi 65.000 aficionados que abarrotaban las gradas del estadio Delle Alpi. Las pocas esperanzas que mantenían los alemanes de dar la sorpresa se fueron al traste cuando la Juventus la que se adelantó rápidamente en el marcador, a los cinco minutos de juego, tras un genial taconazo de Gianluca Vialli que Dino Baggio transformó de potente zurdazo en el 1-0. El Borussia busco con ahínco la meta rival pero sus acciones no pusieron en ningún momento en apuros al meta Peruzzi ni a los centrales juventinos. A poco para el descanso la Juventus logró su segundo gol de Dino Baggio gracias a un espléndido cabezazo a saque de falta. Para colmo de males en el Borussia, su hombre más desequilibrante Michael Rummenigge se lesionó y tuvo que ser sustituido por Franck. La segunda mitad casi sobró pues el público y los jugadores turineses aguardaban impacientemente los minutos que restaban para recibir un nuevo trofeo continental. La mejor ocasión tras el descanso correspondió al Borussia en un cabezazo de Mill tras un buen centro de Reinhardt, pero Angelo Peruzzi evitó el tanto. Sin embargo, la Juventus obtuvo el tercer gol tras una genialidad de Roberto Baggio, un gol de bastante fortuna ya que el despeje de un defensa alemán rebotó en la pierna de Möller y se introdujo en la portería de Klos.

Juventus FC – BV Borussia 09 (3-0)
Miércoles, 19/05/1993 (20:30 h).
Stadio delle Alpi (Torino): 62.781 espectadore.
Árbitro: John Blankenstein (NED). Amonestó a De Marchi, Galia y Zelic.
Goles: 1-0 D. Baggio 5′; 2-0 D. Baggio 42′; 3-0 Möller 65′.

Juventus FC: Angelo Peruzzi; Moreno Torricelli (Paolo di Canio 67’), Júlio César da Silva, Jürgen Kohler, Marco de Marchi; Massimo Carrera, Dino Baggio, Roberto Galia; Roberto Baggio (capitán), Gianluca Vialli (Fabrizio Ravanelli 81’), Andreas Möller. Entrenador: Giovanni Trapattoni.

BV Borussia 09: Stefan Klos; Bodo Schmidt, Ned Zelic, Michael Schulz, Knut Reinhardt; Stefan Reuter (Michael Lusch 67’), Steffen Karl, Gerhard Poschner, Michael Rummenigge (capitán) (Thomas Franck 42’); Frank Mill, Lothar Sippel. Entrenador: Ottmar Hitzfeld.

Allsport.

El capitán del Inter de Milán, Giuseppe Bergomi, muestra jubiloso la segunda Copa de la UEFA lograda por su equipo. Foto: Allsport.

Un año después, en 1994, el trofeo de la Copa de la UEFA no se marcharía de Italia pero cambió de manos y pasó a engrosar el palmarés del Inter de Milán, quien ya obtuvo este título tres años antes. El vigente campeón, la Juventus de Turín, defendió su corona hasta los cuartos de final cuando fue eliminado por sus compatriotas del Cagliari. Gracias a este trofeo el Inter salvó una de sus peores temporadas, ya que en el Scudetto acabaron quintos por la cola y se libraron del descenso por un solo punto. Dirigidos por Giampiero Manini alcanzaron la final demostrando irregularidad en sus actuaciones aunque poseían un bloque temible en ataque con la presencia del guardameta internacional Walter Zenga, un gran defensa como el capitán Bergomi, el holandés Jonk y el italiano Berti en la línea medular junto al uruguayo Rubén Sosa y el holandés Bergkamp en la punta.

El Inter inició la competición deshaciéndose sin problemas del Rapid de Bucarest (5-1 en el cómputo global) siendo clave el ‘hat-trick’ logrado por Bergkamp en el partido de ida disputado en Milán. En la segunda ronda sufrió para eliminar al Apóllon de Limassol chipriota al que derrotó en San Siro por la mínima (1-0) con nuevo gol de Bergkamp pero en la vuelta logró un inquietante empate a tres goles. En la tercera ronda se pudo ver una igualadísima eliminatoria ante el Norwich City inglés en la que los interistas vencieron ambos partidos por la mínima (1-0) con goles de Bergkamp en los últimos minutos de los encuentros. El Borussia de Dortmund, subcampéon en la pasada edición, fue su rival en los cuartos de final. Tras derrotarle en Alemania por un contundente 1-3, con dos goles del holandés Wim Jonk, San Siro estuvo a punto de contemplar una remontada teutona pero un gol Manicone en el minuto 81 evitó la mayúscula sorpresa (1-2). Finalmente en las semifinales el bombo deparó un enfrentamiento italiano frente al Cagliari. En la ida disputada en la isla de Cerdeña, el Inter obtuvo un buen resultado al caer por 3-2 para certificar su pase a la final en San Siro venciendo por 3-0 con goles de Bergkamp, Jonk y Berti.

Su rival en la final fue una auténtica sorpresa. El modesto club austriaco Casino Salzburgo alcanzó su máxima cota en competición continental de la mano del técnico croata Otto Baric que confeccionó un bloque de jugadores veteranos combinado con la calidad de jugadores como Marquinho o Jurčević. Su inicio en la UEFA fue esperanzador derrotando al DAC Dunajská Streda eslovaco con un marcador global de 4-0 y siguiendo ganando confianza al derrotar al Amberes belga en ambos encuentros con idéntico resultado: 1-0. Fue afianzándose de moral a eliminar al Sporting dePortugal en la tercera ronda, una eliminatoria muy sufrida al caer en la ida celebrada en Lisboa por 2-0. Sin embargo, en Salzburgo forzó la prórroga con tantos de Lainer y Hütter, éste evitó la eliminación al marcar en el minuto 90. En el tiempo suplementario, un gol de Martin Amerhauser daba el pase a los cuartos de final. Esta eliminatoria frente al Eintracht de Frankfurt fue todavía más dramática. Tras vencer en la ida disputada en Viena por la mínima (1-0) gracias a un tanto de Adi Hütter, en el partido de vuelta el Casino pierde por idéntico resultado (1-0) con un gol de Maurizio Gaudino. Tras la prórroga nadie marca por lo que la eliminatoria se decide en la tanda de penaltis y en ella el portero austriaco Otto Konrad se erige en el héroe. Detiene dos penaltis a Gaudino y a Binz además de marcar el penalti decisivo. Finalmente, en las semifinales derrota a otro equipo alemán, el Karlsruher SC, gracias al valor doble de los goles marcador en terreno ajeno. Tras empatar sin goles en la ida disputada en Viena, el Salzburgo logra un tanto en Alemania, obra de Hermann Stadler en el minuto 21, que le sirve para acceder a la final ya que el Karlsruher sólo puede lograr el empate con un gol de Krieg.

As.

El jugador del Inter de Milán, Nicola Berti, obtiene con este disparo el gol del triunfo ante el SV Casino Salzburgo en el partido disputado en el Erns Happel Stadion vienés. Foto: As.

El Inter dio un gran paso adelante para adjudicarse la Copa de la UEFA al derrotar en el Prater vienés al Casino Salzburgo por 0-1. El equipo austriaco, que había llegado a la final como revelación del torneo, no pudo superar a una escuadra italiana que hizo valer su superioridad sobre el papel y sobre el terreno de juego. Con un Rubén Sosa muy peligroso y un Berti muy participativo en ataque, el Inter dominó la totalidad del partido y pudo lograr una ventaja más definitiva de cara al encuentro de vuelta. El gol del partido llegó en el minuto 35, tras un pase en profundidad de Rubén Sosa a Berti, quien controló el balón dentro del área con el pecho y disparó a la media vuelta cruzado, sorprendiendo a Konrad. En el último minuto de esta primera mitad pudo llegar el 0-2, cuando el delantero uruguayo del Inter recibió un balón al borde del Casino y soltó un zurdazo que se estrella en el larguero de la portería austriaca. Durante la segunda mitad, pese a jugar con un hombre menos por expulsión de Bianchi, el Inter prodigó peligrosos contragolpes que a punto estuvieron de ampliar su ventaja. En la jugada de mayor peligro, Jonk cruzó suavemente sobre la salida de Konrad y el balón se fue lamiendo el poste. Victoria por la mínima pero merecida para el Inter

SV Casino Salzburg – Internazionale FC (0-1)
Miércoles, 26/04/1994 (20:30 h).
Prater / Ernst-Happel-Stadion (Wien): 48.000 espectadores.
Árbitro: Kim Milton Nielsen (DEN). Amonestó a Pfeifenberger, Stadler, Bianchi (2A) y Jonk. Expulsó a Bianchi (min. 48) por doble amonestación.
Goles: 0-1 Berti 35′.

SV Casino Salzburg: Otto Konrad; Christian Fürstaller, Leo Lainer, Heribert Weber (capitán), Franz Aigner; Thomas Winklhofer (Michael Steiner 61’), Peter Artner, Marco Antônio dos Santos ‘Marquinho’, Hermann Stadler; Heimo Pfeifenberger, Martin Amerhauser (Damir Mužek 46’). Entrenador: Otto Barić.

Internazionale FC: Walter Zenga; Giuseppe Bergomi (capitán), Antonio Paganin, Sergio Battistini, Angelo Orlando; Alessandro Bianchi, Antonio Manicone, Wim Jonk, Nicola Berti; Dennis Nicolaas Bergkamp (Francesco dell’Anno 89’), Rubén Sosa (Ricardo Ferri 75’). Entrenador: Giampiero Marini.

El delantero holandés del Inter de Milán Dennis Bergkamp, derecha, controla un balón ante la entrada de un defensa del SV Casino Salzburgo durante el partido de vuelta de la final de la Copa de la UEFA.

El delantero holandés del Inter de Milán Dennis Bergkamp, derecha, controla un balón ante la entrada de un defensa del SV Casino Salzburgo durante el partido de vuelta de la final de la Copa de la UEFA.

Sorprendió a propios y extraños la actuación del Casino Salzburgo en el partido de vuelta de la final de la Copa de la UEFA. No doy por perdida la final en ningún momento y busco con ahínco la meta rival dejando muy desguarnecida la defensa que se vió en todo momento superada por las rápidas acciones de Rubén Sosa y Dennis Bergkamp. A pesar de ello, el portero interista Walter Zenga se erigió en el protagonista del partido gracias a sus intervenciones prodigiosas que evitaron que el Casino Salzburgo diera la gran sorpresa y se llevasen el trofeo hasta Austria. Así, los primeros 45 minutos fueron atractivos con los austriacos volcados ante la meta de Zenga que permitieron al menos cuatro oportunidades muy claras desperdiciadas por los dos delanteros del Inter. Tras el descanso se produjo una salida en tromba del cuadro austriaco, quien a los cincuenta y dos minutos, vió como Zenga desviaba a córner un disparo muy potente y colocado de Feiersinger. Cuatro minutos más tarde, el brasileño Marquinho tuvo en sus botas el empate en la eliminatoria, pero la suerte se alió con los italianos y su disparo cruzado, tras sobrepasar a Zenga, se estrelló en el poste derecho y posteriormente en el izquierdo de la portería, para que finalmente la defensa del Inter despejara el peligro. Pero el conjunto transalpino no perdonó en el minuto 62, cuando Rubén Sosa cede en diagonal sobre la entrada en velocidad de Jonk y el holandés, tras aguantar la entrada de un defensa, bate a Konrad por alto con suavidad. Pese al gol, el Salzburgo no se vino abajo y cercaron la meta interista, gracias a las incursiones por la banda derecha. Dos nuevos disparos desde fuera del área que llevaban marchamo de gol obligaron a Zenga a despejes apurados con el pie, al más puro estilo de los porteros de balonmano. El marcador ya no se movió y Giuseppe Bergomi pudo alzar la copa que acreditaba al Inter como campeón y, con ella, la posibilidad de participar la próxima temporada en esta competición, la única alegría del Inter en una temporada francamente nefasta.

Internazionale FC – SV Casino Salzburg (1-0)
Miércoles, 11/05/1994 (20:30 h).
San Siro / Giuseppe Meazza (Milano): 82.326 espectadores.
Árbitro: James McCluskey (SCO). Amonestó a Orlando (38′), Fontolan (44′), Feiersinger (44′) y Steiner (79′).
Goles: 1-0 Jonk 62′.

Internazionale FC: Walter Zenga; Giuseppe Bergomi (capitán), Antonio Paganin, Sergio Battistini, Davide Fontolan (Ricardo Ferri 68’); Angelo Orlando, Antonio Manicone, Wim Jonk, Nicola Berti; Dennis Nicolaas Bergkamp (Massimo Paganin 89’), Rubén Sosa. Entrenador: Giampiero Marini.

SV Casino Salzburg: Otto Konrad; Leo Lainer, Christian Fürstaller, Heribert Weber (capitán), Franz Aigner; Thomas Winklhofer (Martin Amerhauser 68’), Adolf ‘Adi’  Hütter, Peter Artner (Michael Steiner 73’), Wolfgang Feiersinger; Nikola Jurčević, Marco Antônio dos Santos ‘Marquinho’. Entrenador: Otto Barić.

As.

El gran artífice del éxito del Parma AC, Dino Baggio, levanta el trofeo de la Copa de la UEFA conquistado ante su ex-club la Juventus de Turín. Foto: As.

Un club modesto, el Parma AC, y que se codeó con los grandes de Europa obtuvo en la temporada 1994/95 su tercer título continental tras vencer en la Recopa y en la Supercopa de 1993, logró el tercer entorchado en la Copa de la UEFA para Italia y lo hizo de la mejor forma posible: doblegando al equipo más laureado en la competición, la Juventus de Turín. Por tercera vez en su historia la final de la Copa de la UEFA estaba protagonizada por dos conjuntos italianos. Bajo la dirección del técnico Nevio Scala, artífice del ascenso del Parma a la Serie A en 1990, y gracias a los fichajes de categoría como Faustino Asprilla, Fernando Couto, Dino Baggio, o el mítico Gianfranco Zola impidieron a los turineses conquistar su tercer título en esta competición en seis años.

En esta edición, la competición se inició con una ronda previa fruto de la numerosa participación de equipos provenientes de las nuevas repúblicas que se independizaron en los años 1991 y 1992. Tras su reconocimiento internacional y por la propia UEFA todos las federaciones estaban representadas en el torneo. El Parma arrancó su participación logrando una sufrida clasificación ante el Vitesse de Arnhem. Tras perder en la ida en terreno holandés, el equipo parmesano ganó la eliminatoria gracias a dos goles de Gianfranco Zola en el partido de vuelta. La segunda ronda fue cómoda, derrotando al AIK sueco en ambos encuentros con un resultado de global de 3-0, pero en la siguiente ronda sufrió para eliminar al Athletic Club de Bilbao. En San Mamés los bilbaínos derrotaban al Parma gracias a un gol del Cuco Ziganda, pero en la vuelta los de Nevio Scala lograban poner muy pronto la eliminatoria a su favor gracias a los goles de Zola, Dino Baggio (por partida doble) y Fernando Couto. Sin embargo, llegó una reacción bilbaína, con tantos de Óscar Vales y Julen Guerrero, pero fue insuficiente (4-2). En los cuartos de final doblegaron al Odense danés, verdugo del Real Madrid en la ronda anterior, con un único gol logrado por Zola desde el punto de penalti en el encuentro de ida celebrado en el Ennio Tardini y administraron la renta en el partido jugado en Dinamarca (0-0). Sin embargo, las semifinales fueron cómodas para los parmesanos que vencieron en el primer partido en el terreno del Bayer Leverkusen (1-2) y sentenciaron en su estadio con un contundente 3-0. El colombiano Faustino Asprilla fue el artífice del éxito parmesano al lograr tres de los cinco goles de su equipo.

Por su parte, la Juventus de Turín tuvo un inicio negativo al caer en el encuentro de ida en el terreno del CSKA de Sofía (3-2) pero días más tarde la UEFA otorgaba a los turineses una victoria por 3-0 al alinear de forma indevida el equipo búlgaro en dicho partido al jugador Petăr Mikhtarski, autor de dos de los tres goles del CSKA. La vuelta fue un mero trámite y la Juventus venció por 5 goles a 1, todos los goles obra de Fabrizio Ravanelli mientras que el de la honra para los búlgaros fue materializado por el mencionado Mikhtarski. En la segunda ronda venció con comodidad al Marítimo de Funchal (3-1 en el cómputo global), ganando ambos partidos, materializando todos los goles turineses Ravanelli, y en la tercera ronda, el Admira Wacker vienés tampoco supuso un duro obstáculo y al que derrotó en ambos partidos (5-2 en el global de la eliminatoria). En las dos ronda finales la Juventus tuvo que apear a sendos conjuntos alemanes para alcanzar la finalísima. En los cuartos, en su estadio el Eintracht de Frankfurt obtuvo un empate a un gol pero en la vuelta tres goles de la Juventus evitaron cualquier sorpresa. Más emoción hubo en la semifinal ya que en Turín el Borussia Dortmund cosechó un valioso empate a dos goles, sin embargo, en el partido de vuelta la Juventus logró una victoria por la mínima (1-2) con goles de Porrini yRoberto Baggio para obtener el billete para la final.

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El delantero colombiano del AC Parma, Faustino Asprilla, disputa un balón aéreo junto al delantero de la Juventus de Turín, Gianluca Vialli, durante el encuentro de ida de la final de la Copa de la UEFA. Foto: Getty Images.

El Parma logró una corta pero importante victoria en el partido de ida de la final de la Copa de la UEFA. La Juventus que acudía al terreno parmesano con cuatro sensibles bajas, entre ellas las del portero titular Peruzzi, evitó un mayor descalabro y pudo detener las acometidas ofensivas de los pupilos de Nevio Scala. El Parma logró un tempranero gol de Dino Baggio, a los cinco minutos, al aprovechar un pase en profundidad de Zola y batir a Rampulla en su desesperada salida. Tras este tanto, los hombres de Lippi quedaron a merced del Parma y sólo alguna acción aislada de Gianluca Vialli fue el único peligro que tuvieron los turineses. Tras el descanso varió la decoración del encuentro, y Bucci se convirtió en el gran protagonista del partido con dos grandes intervenciones que evitaron el empate de los de Turín: la primera, en un disparo envenenado de Marocchi en el minuto 53, y la segunda, en una gran demostración de reflejos, en un remate a bocajarro de Vialli desde muy cerca.

AC Parma – Juventus FC (1-0)
Miércoles, 3/05/1995 (20:30 h).
Ennio Tardini (Parma): 22.062 espectadores.
Árbitro: Antonio Jesús López Nieto (SPA). Amonestó a Apolloni (17′), Pin (45′), Zola (54′), Sensini (68′), Deschamps (6′) y Tacchinardi (88′).
Goles: 1-0 D. Baggio 5′.

AC Parma: Luca Bucci; Antonio Benarrivo (Roberto Mussi 9’), Luigi Apolloni, Lorenzo Minotti (capitán), Fernando Manuel Silva Couto, Alberto di Chiara; Dino Baggio, Gabriele Pin, Roberto Néstor Sensini; Gianfranco Zola (Stefano Fiore 89’), Faustino Hernán Asprilla. Entrenador: Nevio Scala.

Juventus FC: Michelangelo Rampulla; Luca Fusi (Alessandro del Piero 72’), Massimo Carrera (Giancarlo Marocchi 46’), Alessio Tacchinardi, Robert Jarni; Angelo di Livio, Paulo Manuel Carvalho de Sousa, Didier Deschamps; Fabrizio Ravanelli, Roberto Baggio (capitán), Gianluca Vialli. Entrenador: Marcello Lippi.

Composición en la que se observa arriba el remate de cabeza del jugador del AC Parma, Dino Baggio, que da origen al gol del empate durante el partido de vuelta de la final. Abajo se inicia la celebración del gol por parte de los jugadores parmesanos.

Composición en la que se observa arriba el remate de cabeza del jugador del AC Parma, Dino Baggio, que da origen al gol del empate durante el partido de vuelta de la final. Abajo se inicia la celebración del gol por parte de los jugadores parmesanos.

El partido de vuelta de la final tuvo lugar en Milán y no en Turín debido a las discrepancias existentes entre el club turinés y el Ayuntamiento sobre la ubicación del estadio Delle Alpi. La directiva de la Juventus molesto por la actitud de las autoridades municipales que en su día no atendieron la petición del club para la nueva ubicación del estadio y no llegar a un acuerdo para repartirse los beneficio del partido, decidieron trasladar el escenario de la final al feudo del eterno enemigo del norte de Italia. El Parma conquistó dos semanas después su primera Copa de la UEFA al empatar a un gol con la Juventus quien, en cambio, perdió un histórico ‘triplete’, ya que días más tarde se adjudicó el Scudetto y la Copa italiana. Una vez más fue Dino Baggio el verdugo de su ex equipo, y su gol fue definitivo para que el Parma se alzara con la victoria. Y eso que las cosas empezaron bien para los pupilos de Marcello Lippi, que dominaron claramente durante la primera mitad bajo la batuta de Roberto Baggio, con Vialli y Ravanelli siempre atentos a cualquier despiste de la poblada defensa parmesana. En el minuto 34 llegó el primer gol de la Juventus, tras un magnífico disparo de Vialli que entra por la escuadra izquierda de la portería defendida por Bucci. El Parma apenas inquietó la portería del reaparecido Peruzzi durante toda la primera mitad, únicamente en un saque de esquina botado por Zola y rematado de cabeza por Crippa que el guardameta turinés desvió con apuros.

La entrada tras el descanso de Mussi fue providencial para el Parma, ya que una penetración suya a los nueve minutos de la reanudación terminó en un centro medido que Dino Baggio cabeceó inapelablemente al fondo de la red, prácticamente a bocajarro. Con 1-1 el panorama, el Parma se dedicó a romper el juego ofensivo rival e impedir que Roberto Baggio conectara con sus compañeros en punta de ataque. La Juventus se fue desinflando ante la imposibilidad de lograr los dos goles que necesitaba para conquistar el título. Finalmente el capitán parmesano, Lorenzo Minotti, pudo recoger de manos de Lennart Johansson el trofeo que acreditaba al Parma como campeón de la Copa de la UEFA, que prolongaba el dominio italiano en esta competición.

Juventus FC – AC Parma (1-1)
Miércoles, 17/05/1995 (20:30 h).
San Siro / Giuseppe Meazza (Milano): 80.754 espectadores.
Árbitro: Frans van den Wijngaert (BEL). Amonestó a Ravanelli (15′), Vialli (42′), Ferrara (61′), Couto (1′), Minotti (29′), Crippa (57′) y Asprilla (71′).
Goles: 1-0 Vialli 34′; 1-1 D. Baggio 54′.

Juventus FC: Angelo Peruzzi; Ciro Ferrara, Sergio Porrini, Moreno Torricelli, Robert Jarni; Angelo di Livio, Paulo Manuel Carvalho de Sousa, Giancarlo Marocchi (Alessandro del Piero 75’), Roberto Baggio (c); Fabrizio Ravanelli, Gianluca Vialli. Entrenador: Marcello Lippi.

AC Parma: Luca Bucci; Antonio Benarrivo (Roberto Mussi 46’), Fernando Manuel Silva Couto, Lorenzo Minotti (c), Massimo Susic, Alberto di Chiara (Marcello Castellini 81’); Dino Baggio, Stefano Fiore, Massimo Crippa; Gianfranco Zola, Faustino Hernán Asprilla. Entrenador: Nevio Scala.

Un pensamiento en “Historia de la Copa de la UEFA (XVIII): Juventus, Inter de Milán y Parma dan un nuevo ‘triplete’ para Italia

  1. La Juve en esa época era un equipazo con una delantera letal con Roberto Baggio y Vialli.

    La presencia del Casino Salzburgo en una final es una de las grandes sorpresas de las competiciones europeas de los últimos años, luego Konrad jugo en el Zaragoza y se le recuerda por sus fallos.

    Me gusta vuestra blog.

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