Historia de la Copa de la UEFA (XXI): el primer título para el fútbol turco da paso a la ‘mejor final de todos los tiempos’

Los jugadores del Galatasaray SK besan el trofeo de campeones de la Copa de la UEFA. Foto: Murad Sezer / AP Photo.

Los jugadores del Galatasaray SK, Bülent Korkmaz (izquierda) y Hakan Sukur (Derecha), besan el trofeo de campeones de la Copa de la UEFA. Foto: Murad Sezer / AP Photo.

Tras más de diez temporadas de marcado dominio italiano en esta competición, el siglo XXI trajo consigo agradables sorpresas. La revolución de los modestos acarreó consigo la irrupción de equipos que hasta entonces no habían pisado jamás una final continental. La cada vez mayor influencia que tenía el G-14, compuesto por los clubes más poderosos del continente cuyo objetivo era obtener mayores beneficios económicos de su participación en las competiciones europeas, obliga al máximo organismo futbolístico a ampliar la participación de equipos en un nuevo torneo de la Copa de la UEFA con una participación récord de 142 equipos, a suprimir la Recopa (Copa de Europa de Campeones de Copa) y a repartir jugosos dividendos entre los equipos participantes en la Liga de Campeones.

En el año 2000 el Galatasaray de Estambul conquistó el torneo siendo el primer título continental para el fútbol turco. Sin embargo, aquella edición quedó empañada por los nuevos brotes de violencia acontecidos fuera de los estadios. Los choques entre hinchas del Galatasaray y del Leeds United antes del partido de ida de las semifinales se cobraron la vida de dos hooligans en Estambul tras ser apuñalados. Estos sangrientos episodios rebrotaron al convertir las plazas y calles de Copenhague, la sede de la final, en una batalla campal entre aficionados del Arsenal inglés y del Galatasaray, dejando un saldo de siete heridos, cuatro de ellos graves.

El Galatasaray inició la competición en la tercera ronda tras finalizar en tercera posición en su grupo de la Liga de Campeones eliminando al Bolonia. Un postrero gol de Hakan Sükür en los minutos finales en el partido de ida disputado en terreno italiano facilitó el camino al equipo otomano que ganó el partido de vuelta por la mínima (2-1). En la siguiente ronda volvió a dejar la eliminatoria sentenciada en los primeros 90 minutos al vencer a domicilio al Borussia Dortmund (0-2) gracias a los tantos de Hakan Sükür y Hagi. El partido de vuelta en Estambul fue un mero trámite y concluyó con un empate sin goles.

El delantero del Galatasaray SK Arif Erdem, derecha, dispara a puerta frente al defensa sudafricano del Leeds United Lucas Radebe, derecha. Foto: Fatith Saribas / Reuters.

El delantero del Galatasaray SK Arif Erdem, derecha, dispara a puerta frente al defensa sudafricano del Leeds United Lucas Radebe, izquierda. Foto: Fatith Saribas / Reuters.

Con similar contundencia se aplicó el equipo turco en los cuartos de final frente al Real Mallorca al que superó en todo momento en el partido de ida disputado en el estadio de Son Moix. Los goles de Arif Erdem, Emre Belözoğlu, Hakan Sükür y Okan Buruk sentenciaron la eliminatoria a pesar de que Lauren recortó la distancias. El segundo partido de la eliminatoria fue controlado en todo momento por el Galatasaray para llevarse otra victoria (2-1) con goles del brasileño Capone y Hakan Sükür. Las semifinales depararon una eliminatoria tensa frente al Leeds United cuyo encuentro de ida quedó marcado por el asesinado de los hinchas ingleses en la plaza Taksim de Estambul. En los primeros 90 minutos los turcos demostraron mayor pegada en los metros finales para llevarse un marcador favorable para la vuelta (2-0) gracias a los tantos de Hakan Sükür y Capone. El partido de vuelta estuvo marcado por las excepcionales medidas de seguridad para proteger la integridad de jugadores e hinchas otomonos. La ventaja adquirida en la ida se incrementó bien pronto para el Galatasaray ya que a los cinco minutos un penalti transformado por el rumano Hagi colocaba al equipo de Estambul en la final. A pesar de que los ingleses recortaron distancias por medio de Bakke y un nuevo tanto de Sükür antes del descanso certificaba el acceso turco a la final. En la segunda mitad, y gracias a un nuevo tanto de Bakke, el partido concluía con un resultado de empate a dos goles.

El delantero holandés del Arsenal FC Dennis Bergkamp rodeado por los jugadores del Deportivo de La Coruña Flavio Conceiçao (izquierda) y Manuel Pablo (derecha). Foto: Adam Butler / AP Photo.

El delantero holandés del Arsenal FC Dennis Bergkamp rodeado por los jugadores del Deportivo de La Coruña Flavio Conceiçao (izquierda) y Manuel Pablo (derecha). Foto: Adam Butler / AP Photo.

Por su parte el Arsenal londinense también arrancó su periplo en esta competición en la tercera ronda tras competir sin éxito en la Liga de Campeones. En su estreno, los ingleses derrotaron con contundencia al Nantes en el encuentro de ida (3-0) con goles de Overmars (de penalti), Winterburn y Bergkamp, los dos últimos logrados en los instantes finales del partido. En la vuelta celebrada en tierras galas se vio un nuevo recital goleador de los gunners (3-3).  En los octavos de final, el Deportivo de la Coruña se vio desarbolado por el potencial ofensivo inglés en su estadio de Highbury. En la ida el Arsenal dejó el partido de vuelta como un mero trámite al golear (5-1) a los gallegos con goles de Henry (2), Dixon, Kanu y Bergkamp. En el segundo encuentro el Deportivo fue capaz de vencer (2-1) gracias a un gol en el último minuto de Iván Pérez.

Los cuartos de final volvieron a demostrar el poderío del Arsenal frente a sus rivales, en esta ocasión ante los alemanes del Werder Bremen. En el encuentro de ida celebrado en Londres, los locales se impusieron con goles de Henry y Ljunberg para vencer también en la vuelta, con nuevo recital ofensivo (2-3) con hat-trick de Parlour y un gol del francés Henry. Las semifinales depararon un choque igualado frente al Racing Club de Lens que vio su portería perforada a los dos minutos del partido de ida con un tanto del holandés Bergkamp pero el marcador dejó una eliminatoria abierta para el encuentro de vuelta a disputar en la ciudad norteña de Francia. Los galos buscaron igualar la contienda pero antes del descanso Henry puso al Arsenal con pie y medio en la final. Patrick Nouma con su gol abrió la esperanza para el Lens de superar a los ingleses pero el nigeriano Kanu certificó a tres minutos de la conclusión el regreso del Arsenal a una final europea.

El jugador rumano del Galatasaray Gheorghe Hagi, derecha, protege el balón del brasileño del Arsenal FC Silvinho. Foto: Dusan Vranic / AP Photo

El jugador rumano del Galatasaray Gheorghe Hagi, derecha, protege el balón del brasileño del Arsenal FC Silvinho. Foto: Dusan Vranic / AP Photo

Un enorme Cláudio Taffarel, que lo paró todo en la prórroga, propició con su gran actuación el triunfo del Galatasaray sobre el Arsenal en la tanda de penaltis y el primer título europeo para el fútbol turco. El partido vino marcado por los serios incidentes que lo precedieron, con una auténtica batalla campal entre aficionados ingleses y turcos por las calles de Copenhague, que desembocaron en siete personas heridas, cinco de ellas graves por arma blanca. Todo ello se enmarcaba en el clima de tensión entre las aficiones de ambos países tras los incidentes ocurridos en el partido de ida de la semifinal Galatasaray – Leeds United, en el que dos seguidores ingleses murieron en enfrentamientos callejeros.

El partido en sí no ofreció demasiada calidad y se jugó a ráfagas. En la primera mitad el dominio correspondió al Arsenal, que llegó con peligro al área turca aunque no puso en demasiados apuros a Taffarel. Sin embargo, fue Hakan Şükür quien dispuso de la ocasión más clara a punto de llegarse al descanso, pero su disparo cruzado se marchó fuera. Estaba claro que no era la noche del delantero otomano, porque en el primer minuto de la reanudación estrellaba la pelota en el poste de la portería de Seaman. Acto seguido fue Keown quien desperdiciaba una gran ocasión rematando alto. Con empate a cero se llegó a la conclusión del tiempo reglamentario, por lo que fue necesaria una prórroga. El Galatasaray jugó casi todo este periodo con un hombre menos por expulsión de Hagi, aunque el meta brasileño Taffarel se convirtió en el auténtico salvador de su equipo.

Galatasaray SK – Arsenal FC (0-0)
Miércoles, 17/05/2000 (20:45 h).
Parken (København): 38.919 espectadores.
Árbitro: Antonio Jesús López Nieto (SPA). Amonestó a Okan (13′), Bülent (18′), Arif (46′), Popescu (63′), Capone (72′), Hasan Şaş (118′) / Vieira (24′), Keown (41′), Adams (94′). Expulsó con roja directa a Hagi (min. 94).

Tanda de penaltis (4-1): 1-0 Ergün; 1-0 Šuker [fuera] / 2-0 Hakan Şükür; 2-1 Parlour / 3-1 Ümit; 3-1 Vieira [fuera] / 4-1 Popescu.

Galatasaray SK: Cláudio André Mergen Taffarel; Carlos Alberto de Oliveira ‘Capone’, Gheorghe Popescu, Bülent Korkmaz (capitán), Ergün Penbe; Ümit Davala, Suat Kaya (Ahmet Yıldırım 95’), Okan Buruk (Hakan Ünsal 83’), Gheorghe Hagi; Arif Erdem (Hasan Gökhan Şaş 95’), Hakan Şükür. Entrenador: Fatih Terim.

Arsenal FC: David Seaman; Lee Dixon, Martin Keown, Tony Adams (capitán), Sylvio Mendes ‘Sylvinho’; Ray Parlour, Patrick Vieira, Emmanuel Petit; Thierry Henry, Dennis Bergkamp (Nwankwo Kanu 75’), Marc Overmars (Davor Šuker 115’). Entrenador: Arsène Wenger.

Los jugadores del Liverpool FC, Robbie Fowler y Sami Hyppia, alzan el trofeo de campeones de la Copa de la UEFA. Foto: Reuters.

Los jugadores del Liverpool FC, Robbie Fowler y Sami Hyppia, alzan el trofeo de campeones de la Copa de la UEFA. Foto: Reuters.

La edición del año 2001 y, especialmente su final, contemplo el enfrentamiento entre un buen ramillete de ‘equipos leyenda’ (PSV Eindhoven, FC Barcelona, Inter de Milán, FC Porto, Liverpool…) y dos equipos debutantes en competición europea, procedentes de España, que buscaban hacerse un hueco entre la élite de fútbol continental (Club Deportivo Alavés y Rayo Vallecano). La final celebrada en Dortmund deparó uno de los choques más espectaculares de toda la historia de las competiciones de clubes, convirtiéndose en la segunda final más goleadora sólo superada por el mítico Real Madrid – Eintracht de Frankfurt de la Copa de Europa de 1960.

Tras casi 15 años de sequía de títulos europeos, el Liverpool conquistó su tercera corona en esta competición igualando los registros de la Juventus de Turín y del Internazionale de Milán. Una nueva generación de jugadores (Gerrard, Owen, Carragher, Fowler, Heskey…) dirigidos por técnico francés Gerard Houllier ponían fin a una travesía en el desierto que estuvo acompañada por su exclusión de las competiciones de la UEFA tras la tragedia del estadio Heysel.

Los reds iniciaron su periplo siendo emparejados en el sorteo de la primera ronda con el Rapid de Bucarest, al cual eliminaron gracias a un solitario gol de Barmby en el partido de ida disputado en la capital rumana, ya que en la vuelta el marcador reflejo un empate sin goles. Más sufrida fue la segunda eliminatoria ante los checos del Slovan Liberec cuyo encuentro de ida concluyó con un triunfo por la mínima del Liverpool gracias a un gol en los instantes finales de Emile Heskey. En el partido de vuelta los ingleses tuvieron la eliminatoria igualada durante más de 20 minutos gracias a un tanto del checo Štajner pero la reacción no tardó en llegar y con goles de Barmby, Heskey y Owen, el Liverpool se llevaba el partido (2-3). En la tercera ronda el Olympiakos del Pireo tampoco fue obstáculo para los reds que obtuvieron un resultado positivo en el encuentro de ida (2-2) disputado en Grecia con goles de Barmby y Gerrard, y sentenciar posteriormente en la vuelta (2-0) siendo Heskey y Barmby los autores de los tantos.

El jugador del Liverpool FC Michael Owen, derecha, choca con el guardameta del FC Barcelona Pepe Reina ante la mirada de su compañero Carles Puyol. Foto: Reuter.

El jugador del Liverpool FC Michael Owen, derecha, choca con el guardameta del FC Barcelona Pepe Reina ante la mirada de su compañero Carles Puyol. Foto: Reuter.

En los octavos de final se reedita la final de la Copa de Europa de 1983 y el Liverpool se mide a la Roma a la que vence en la ida celebrada en el Olímpico romano (0-2), ambos goles logrados por Michael Owen. En Anfield, los italianos vencen con un tanto de Guigou que es insuficiente para forzar la prórroga. En los cuartos de final, un campeón de Europa se cruza en el camino – el Oporto – pero es incapaz de frenar la marcha inglesa que consigue sacar un valioso empate sin goles en su visita a Das Antas para que una semana después el Liverpool certifique su pase a las semifinales gracias a los goles de Murphy y Owen. Su táctica de los cuartos de final la vuelve a aplicar en las semifinales donde se topa con un FC Barcelona que es incapaz de perforar la meta inglesa. Concluye el partido con un empate sin goles que deja el partido de vuelta muy abierto, pero en Anfield un gol de Gary Mc Allister desde el punto de penalti antes de alcanzar el descanso es suficiente para alcanzar la final.

El segundo contendiente en la final fue el sorprendente y debutante equipo Deportivo Alavés que firmó una campaña europea extraordinaria. Los nervios propios del debut continental impidieron a los alaveses tener un cómodo arranque al lograr solamente un empate sin goles en su estadio de Mendizorroza que hizo peligrar su acceso a la siguiente ronda. En el partido de vuelta llegaron a tener en dos ocasiones la eliminatoria perdida pero gracias a una segunda parte espléndida con los goles de Iván Alonso, Javi Moreno y del serbio Ivan Tomić por partida doble logró superar al Gaziantepspor (3-4). El Lillestrøm SK noruego también fue superado en la segunda ronda por el Alavés con cierto sufrimiento. En el partido de ida (1-3) disputado en la localidad de Dramen los blanquiazules solventaron la eliminatoria en los primeros minutos con los goles de Ibón Begoña, Tellez y del rumano Contra, un resultado que relajó bastante al Alavés en la vuelta que vio cómo los noruegos estuvieron a un gol de igualar la eliminatoria pero un gol de Epitié llevó la tranquilidad al cuadro vasco (2-2). Un nuevo club noruego, el Rosenborg, sería superado en la tercera ronda aunque Mendizorroza albergaría la primera contienda que concluyó con un inquietante empate a un gol. Javi Moreno adelantaba tras el descanso al Alavés pero el noruego Frode Johnsen empataba el partido en el minuto 80. En el partido de vuelta, el marcador bien pronto se puso favorable a los alavesistas al introducir el defensa del Rosenborg Bent Inge Johnsen el balón en su meta en el minuto 20. A partir de ese momento, los vitorianos dominaron con tantos del croata Vučko y de Javi Moreno tras el descanso. En los minutos finales los noruegos acortarían distancias pero serían insuficientes (2-3).

El jugador uruguayo del FC Internazionales Álvaro Recoba, izquierda, pugna por un balón con el defensa rumano del Deportivo Alavés, Cosmin Contra. Foto: AP Photo.

El jugador uruguayo del FC Internazionales Álvaro Recoba, izquierda, pugna por un balón con el defensa rumano del Deportivo Alavés, Cosmin Contra. Foto: AP Photo.

Los octavos de final depararían al Alavés un choque contra uno de los clubes grandes del continente, el Internazionale de Milán. En la ida disputada en Vitoria, el Alavés superó a los italianos en todo momento pero sufrió la demoledora efectividad del Inter de cara a gol. Javi Moreno adelantaba a los vascos antes del descanso pero Álvaro Recoba igualaba la contienda en el tiempo de descuento de la primera mitad. Tras el descanso el uruguayo adelantaba al Inter en el marcador y posteriormente Christian Vieri volvía a perforar la meta vitoriana. La reacción del Alavés llegó a continuación con goles de Téllez y del uruguayo Iván Alonso que permitieron llegar con vida al partido de vuelta. En San Siro, el Alavés aguantó las acometidas de un pobre Inter que vió como los vascos se adelantaban en el minuto 78 con un gol de Jordi Cruijff y minutos después Tomić sentenciaba el choque (0-2) que concluyó con graves disturbios en las gradas entre aficionados italianos, muy enfadados por la actuación de los jugadores, y la policía. El sorteo de los cuartos de final deparó un doble enfrentamiento entre conjuntos españoles: FC Barcelona – Celta de Vigo y Deportivo Alavés – Rayo Vallecano. Los madrileños, también debutantes en Europa, estaban haciendo una gran trayectoria hasta que se toparon con los alavesistas que les derrotaron en Mendizorroza (3-0) con tantos de Jorge Azkoitia, del noruego Dan Eggen y de Vučko. El partido de vuelta fue ganado por los vallecanos (2-1) aunque un gol de Jordi Cruijff adelantó a los vasco que después recibieron los tantos de Quevedo y Luis Cembranos, éste logrado desde el punto de penalti.

Los jugadores del Deportivo Alavés Hermes Desio, izquierda, y Óscar Téllez, derecha, tratan de arrebatar el balón al jugador del 1.FC Kaiserslautern Andreas Buck. Foto: AP Photo.

Los jugadores del Deportivo Alavés Hermes Desio, izquierda, y Óscar Téllez, derecha, tratan de arrebatar el balón al jugador del 1.FC Kaiserslautern Andreas Buck. Foto: AP Photo.

Finalmente, las semifinales contemplaron a un Deportivo Alavés con una gran e inusitada efectividad de cara a puerta que desarboló por completo a los alemanes del Kaiserslautern. En el partido de ida que tuvo lugar en Mendizorroza el cuadro vitoriano realizó unos primeros 60 minutos geniales y endosó cuatro goles al equipo teutón. Dos goles de Contra desde el punto de penalti, uno de Jordi Cruijff y otro de Iván Alonso (también de penalti) desquiciaron a los alemanes que a pesar de recortar distancias por medio de Harry Koch (también logrado desde los once metros) pero en los instantes finales el italo-brasileño Magno Mocelin subía al marcador el quinto y tranquilizante gol. La vuelta en Alemania sería un mero trámite y el Alavés se divirtió en una segunda mitad prodigiosa. El francés del Kaiserslautern Youri Djorkaeff marcó un gol temprano (minuto 7) pero pronto Iván Alonso logró el empate y echó por tierra cualquier intento de remontado alemana. Dos tantos de Vučko y uno de Raúl Gañán, ambos tras el descanso, permitieron al Alavés alcanzar la final con un marcador contundente: 1-4.

El delantero alavesista Javi Moreno, izquierda, dribla al defensa suizo del Liverpool FC Stéphane Henchoz. Foto: Getty Images.

El delantero alavesista Javi Moreno, izquierda, dribla al defensa suizo del Liverpool FC Stéphane Henchoz. Foto: Getty Images.

Contrariamente a lo ocurrido un año atrás, dos equipos que disputaron todas las eliminatorias en esta competición, sin llegar rebotados desde la máxima competición continental, alcanzaron la gran final. En una de las finales más emocionantes y con mayor número de goles de la historia de las copas de Europa, el Liverpool ha conquistado la Copa de la UEFA tras un intenso partido que se resolvió con un “gol de oro” en la prórroga, marcado en propia puerta por Geli. El Alavés fue un dignísimo finalista, y como en toda la campaña en la Copa de la UEFA en ningún momento dio por perdido el encuentro, pese a que siempre estuvo por detrás en el marcador y acabó con tan sólo nueve jugadores sobre el campo. El equipo vitoriano salió asustado al campo, como impresionado por el ambiente y la entidad del rival. El Alavés regaló los primeros quince minutos al Liverpool y acabó pagándolo caro. A los reds les bastaron cuatro minutos para adelantarse en el marcador por mediación de Babbel, al cabecear un balón a placer en el segundo palo. Apenas doce minutos más tarde Gerrard se aprovechaba de un magnífico pase de Owen para plantarse solo ante Martín Herrera y batirle por bajo. La final pareció quedar casi sentenciada con este tempranero 2-0. Mané tomó entonces la decisión de corregir su esquema inicial de tres centrales por un más ofensivo 4-4-2, dando entrada a Iván Alonso. El gol del delantero alavesista pareció dar nuevos ánimos a los vitorianos, pero un nuevo despiste defensivo antes del descanso permitió a Owen forzar un claro penalti que McAllister no desaprovechó para establecer un claro 3-1.

Tras el descanso, el Alavés salió decidido a remontar el encuentro, y en apenas cinco minutos logró igualar el partido gracias a dos goles de Javi Moreno, el primero de cabeza y el segundo de libre directo. El sueño de la victoria parecía más cercano para los vitorianos, pero entonces apareció Robbie Fowler para culminar una jugada personal y lograr el 4-3. El partido era un carrusel de goles, y Jordi Cruijff logró empatarlo de nuevo en las postrimerías del tiempo reglamentario al cabecear un balón a la salida de un córner. El Alavés había realizado un encomiable esfuerzo, y en la prórroga quedó debilitado, más aún tras la expulsión de Magno. Cuando parecía que los penaltis iban a ser el mal menor, más aún tras la nueva expulsión de Karmona, se produjo la desgraciada jugada en la que Geli marcó en su propia meta al desviar el balón en una falta botada por McAllister desde la izquierda. El partido acabó en ese momento con el “gol de oro” que suponía el 5-4 final, y mientras los jugadores del Liverpool celebraban por todo lo alto el título, los vitorianos quedaron tendidos sobre la hierba llorando su desgracia. La grandeza y la miseria del fútbol fueron una vez más de la mano en el Westfalenstadion.

Secuencia del gol decisivo de la final marcado por el defensa del Deportivo Alavés Delfi Geli en propia meta. Fotos: Getty Images.

Secuencia del gol decisivo de la final marcado por el defensa del Deportivo Alavés Delfi Geli en propia meta. Fotos: Getty Images.

Liverpool FC – CD Alavés (5-4)
Miércoles, 16/05/2001 (20:45 h).
Westfalenstadion (Dortmund): 48.050 espectadores.
Árbitro: Gilles Veissière (FRA). Amonestó a McAllister (10′), Babbel (107′) / Astudillo (10′), M. Herrera (39′), Karmona (58′ y 117′), Magno (82′ y 102′), Téllez (98′). Expulsó a Magno (min. 102) y a Karmona (min. 117), por doble tarjeta amarilla.
Goles: 1-0 Babbel 4′; 2-0 Gerrard 16′; 2-1 I. Alonso 27′; 3-1 McAllister [pen.] 41′; 3-2 J. Moreno 47′; 3-3 J. Moreno 50′; 4-3 Fowler 73′; 4-4 J. Cruijff 88′; 5-4 Geli [p.p., gol de oro] 118′.

Liverpool FC: Sander Westerveld; Markus Babbel, Stéphane Henchoz (Vladimír Šmicer 55′), Sami Hyypiä (capitán), Jamie Carragher; Steven Gerrard, Gary McAllister, Dietmar Hamann, Danny Murphy; Michael Owen (Patrik Berger 78′), Emile Heskey (Robbie Fowler 64′). Entrenador: Gérard Houllier.

CD Alavés: Martín Horacio Herrera; Cosmin Marius Contra, Dan Eggen (Iván Alonso 22′), Antonio Karmona (capitán), Óscar Téllez, Delfí Geli; Ivan Tomić, Hermes Aldo Desio, Johan Jordi Cruijff, Martín Mauricio Astudillo (Magno Mocellin 46′); Javi Moreno (Pablo Gómez 64′). Entrenador: José Manuel Esnal ‘Mané’.

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